Detectan presencia de agua salada en Marte, pero solo por la noche

El mexicano Rafael Navarro contribuye al hallazgo publicado en la revista "Nature"
El robot exploró el cráter Gale.
El robot exploró el cráter Gale. (Especial)

México

El robot que explora Marte, Curiosity, reveló que en los cinco primeros centímetros de suelo del cráter Gale existen condiciones ambientales para que durante la noche se acumule la salmuera, que es agua líquida salada.

En el día se secan con el aumento de la temperatura, pero al anochecer las sales (percloratos) reinician el ciclo.

Los resultados indican que en la atmósfera marciana existen las condiciones para permitirle a los percloratos absorber el vapor de agua que está cerca del suelo y formar las salmueras, las cuales pueden mantenerse en estado líquido a temperaturas tan bajas que congelarían el agua pura.

En un comunicado, la UNAM informó que aunque la región en la que el robot Curiosity hizo el descubrimiento no es propicia para el desarrollo de microorganismos, el hallazgo abre la posibilidad de que hacia otras zonas, como son las polares, la formación sea más frecuente y estable.

La reciente investigación fue coordinada por el especialista Javier Martín Torres, del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra y la Universidad de Granada, España, quién utilizó los datos recopilados durante un año marciano por el experimento SAM (en español Análisis de Muestras en Marte).

También el investigador mexicano del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, y único científico latinoamericano que colabora en el Mars Science Laboratory (MSL), Rafael Navarro González, contribuyó en el descubrimiento.

Se destaca que el cráter Gale está en el ecuador de Marte, lo que hace que sea demasiado cálido y no cuente con la humedad suficiente para sustentar algún tipo de vida terrestre; sin embargo, este descubrimiento abre la posibilidad de que existan condiciones menos adversas en regiones otras de las zonas del planeta rojo.

Anteriormente se había detectado que los percloratos son abundantes en la superficie de Marte desde el ecuador hasta los polos.

De hecho, se determinó que su presencia fue una de las causas de que las sondas Vikingo, enviadas al planeta en la década de los 60, no lograran detectar materia orgánica en el suelo.

El descubrimiento apareció en la portada de la revista científica Nature Geoscience, con el título “Transient liquid water and activity at Gale crater on Mars”, del cual Navarro González forma parte de los autores.