Descubren el "talón de Aquiles" del ébola

El estudio efectuado en ratones identifica una proteína que ayuda a crear una especie de “bloqueo molecular”, que impide que el virus entre en las células.
La epidemia causada por el virus ha dejado al menos más de 11 mil muertos y 27 mil infectados.
La epidemia causada por el virus ha dejado al menos más de 11 mil muertos y 27 mil infectados. (EFE)

Ginebra

Un grupo de virólogos del instituto Albert Einstein de la Universidad de Yeshiva, de Nueva York, y el Instituto de Investigación Médica del ejército de EU descubrió una proteína considerada el talón de Aquiles del virus del ébola, que podría ofrecer una protección total contra la infección, según un artículo publicado en la revista mBio.

El estudio efectuado en ratones identificó una especie de “bloqueo molecular” que impide que el virus entre en las células, indicaron los investigadores, cuyos resultados se detallan en la revista mBio, que pertenece a la Sociedad Americana de Microbiología.

Según los expertos, el virus no puede infectar al cuerpo sin asociar esta proteína bautizada Niemann-Pick C1 (NPC1), la cual se encuentra dentro de las células inmunitarias. Sin ella, el ébola no puede propagarse.

Cuando el virus penetra en una célula sana, parte de la membrana celular lo rodea, los llamados lisosomas, destinados a digerir con enzimas cuerpos extraños.

Si esos lisosomas no contienen en su membrana la proteína NPC1, el virus de ébola no consigue reproducirse.

“Nuestro estudio revela a la NPC1 como un talón de Aquiles para la infección del virus del ébola”, dijo uno de sus autores, Kartik Chandran, profesor asistente de microbiología e inmunología en la escuela Albert Einstein.

“Lo ideal sería que los futuros estudios sobre los seres humanos, a partir del resultado del trabajo con ratones, conduzcan al desarrollo de medicamentos antivirales que pueden orientar eficazmente a la proteína NPC1”, subrayó.

Esto evitaría la infección por ébola, “pero también por otros filovirus tales como el Marburg, que son altamente patógenos y también necesitan de la NPC1 para multiplicarse”, acotó.

Explicó que los ratones modificados genéticamente para bloquear la producción de la proteína NPC1 resultaron “completamente resistentes” e inmunes al ébola, mientras que los otros roedores fueron infectados.

No obstante, la solución a la mortífera enfermedad no es tan sencilla, debido a que la proteína NPC1 es clave para el paso del colesterol al interior de la célula y su carencia en humanos es causante de una grave enfermedad neurodegenerativa llamada Niemann-Pick.

Ahora los investigadores intentan determinar si es posible desarrollar un antídoto contra el ébola que bloquee los receptores NPC1 de manera temporal, parando la infección.

“Creemos que los pacientes podrían tolerar el tratamiento, ya que solo será necesario aplicarlo por un corto periodo”, explicó en un comunicado el doctor Andrew S. Herbert, investigador de inmunología viral del citado instituto médico del ejército de EU.

OMS crea plan

La Asamblea Mundial de la  Salud, el mayor órgano de decisiones de política sanitaria, adoptó un plan de acción para luchar de forma firme y transversal contra la resistencia antimicrobiana, incluyendo la resistencia a los antibióticos.

La asamblea, que concluyó tras ocho días de deliberaciones, decidió actuar con contundencia contra el problema creciente.

Precisamente, justo antes de que comenzara, la Organización mundial de la salud (OMS) presentó un estudio en el que reveló que infecciones que en las últimas décadas se volvieron curables gracias a los antibióticos, podrán empezar a matar nuevamente por el aumento de las bacterias resistentes a estos fármacos.

La OMS alertó de que sin medidas que lo eviten, el mundo se dirige a “una era posantibióticos”, en la que enfermedades comunes y heridas menores tratables por décadas pueden empezar nuevamente a matar.

El plan de acción establece cinco objetivos: mejorar la conciencia y el conocimiento sobre la resistencia antimicrobiana; reforzar la vigilancia y la investigación; reducir la incidencia de la infección; optimizar el uso de medicinas antimicrobianas y asegurar una financiación duradera.

Al adoptar el plan, los países se comprometieron a realizarlo nacionalmente antes de mayo de 2017.

Los programas nacionales tienen la misión de cubrir tanto la resistencia antimicrobiana en humanos, como en los animales y la agricultura.

Además, los delegados de los 180 países que participaron en la asamblea aprobaron un fondo especial de 100 millones de dólares.

Este fondo servirá para financiar las operaciones de emergencia para un periodo que puede extenderse hasta tres meses, como fue la del ébola, ello tras la criticada gestión de la OMS en la epidemia que ha dejado al menos 11 mil 132 muertos y aproximadamente 27 mil infectados.