Hay desabasto para tratar cáncer en el Seguro Popular

Mario Gómez, directivo de la Secretaría de Salud, reconoce que “muchas mujeres deben de pagar sus propios catéteres” para recibir quimioterapia.
Presentan guía para que las derechohabientes sepan a qué hospitales acudir.
Presentan guía para que las derechohabientes sepan a qué hospitales acudir. (Blanca Valadez)

México

El Seguro Popular debe tener mayor fiscalización para evitar que mujeres de escasos recursos pierdan su poco patrimonio, a fin de recibir tratamiento contra el cáncer, lo que sucede debido al desabasto de insumos que se genera en hospitales estatales, advirtió la Coalición Mexicana para la Salud Mamaria (Comesama).

En la presentación del Manual del Seguro Popular. Guía para la atención del cáncer de la mujer, Bertha Aguilar, coordinadora de Comesama, explicó que reciben quejas de mujeres que, a pesar de ser derechohabientes de dicho sistema de protección a la salud, caen en situación de riesgo por la falta de material o medicamentos.

Mario Gómez, director de Cáncer de la Mujer en el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, de la Secretaría de Salud (Ssa), reconoció que en algunos estados —aunque no identificó cuáles— la falta de planeación en las adquisiciones ha causado desabastos de medicamentos e insumos al inicio del año fiscal.

Acceso gratuito

Gómez aclaró que en el centro del que es funcionario no atienden este tipo de quejas, pero han recibido de las organizaciones civiles los reclamos sobre el incumplimiento de ofrecer de manera gratuita y oportuna los tratamientos contra el cáncer de mama, cervicouterino o de ovario.

“Sabemos que muchas mujeres deben de pagar sus propios catéteres para efectuarles sesiones de quimioterapia y que ese recurso, que oscila en 600 pesos, resulta sumamente oneroso para alguien en situación de pobreza”, reconoció el funcionario de la Ssa.

La situación, aclaró, es que aunque esas facturas son susceptibles de ser reembolsadas por los estados, se han llegado a tardar  hasta dos años en devolver el monto pagado por las derechohabientes.

“No debe suceder porque es un derecho ganado y se trata de un recurso federal que está cubierto, existe el recurso y se destina a tiempo”, señaló, tras referir que es la inadecuada gestión administrativa en la adquisición lo que afecta a algunas mujeres en su lucha contra el cáncer.

El funcionario también aclaró que el Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos no ha sido afectado con reducciones presupuestales, por lo que todas las partidas se destinan en tiempo y forma a las entidades federativas.

Ese fondo, acotó, no cubre entre las afiliadas los estudios de detección y diagnóstico, así como otras enfermedades que pueden presentarse de manera paralela al tratamiento del cáncer, como infecciones propiciadas por diabetes, neumonías o alteraciones metabólicas.

Causes y guía

A pesar de lo anterior, detalló el funcionario federal, hay un programa llamado Causes (Catálogo Universal de Servicios de Salud), que cubre todo el proceso de detección y diagnóstico de cáncer —salga o no positivo a actividad tumoral—, que abarca biopsias, mastografías y todos los estudios esenciales, sin costo alguno para las derechohabientes del Seguro Popular.

“El problema es que no todas las afiliadas saben que existe este programa”, el cual opera en los hospitales de primer y segundo nivel, refirió Gómez.

“El gobierno federal ha hecho un gran esfuerzo para asegurar a los estados todos los insumos para realizar, por ejemplo, biopsias, lo que puede marcar la diferencia... No es lo mismo hacérsela en el instante, que seis meses después por tener que conseguir el dinero para ir a comprar una aguja especial (que cuesta alrededor de 900 pesos).

Gómez resaltó la importancia de la guía para la atención del cáncer que presentó ayer, pues ofrece información básica de los hospitales oncológicos certificados a los que pueden acudir las derechohabientes.

Además de un directorio, la guía también ofrece información esencial sobre qué es el cáncer, cómo afiliarse al Seguro Popular, los documentos que se requieren y hasta dónde interponer quejas en caso de desabasto, tratamientos incompletos o cobros indebidos.

El objetivo principal del documento es dar orientación para evitar que las beneficiarias tengan que peregrinan por diversos servicios públicos y privados para recibir atención oportuna.