Antes que denunciar, Alice Munro sugiere: Julio Patán

El escritor y periodista ve a la Nobel de Literatura, Alice Munro, cercana a una tradición americana, como la de Raymond Craver.
Julio Patán destaca la prosa limpia de la cuentista canadiense.
Julio Patán destaca la prosa limpia de la cuentista canadiense. (AFP)

México

Alice Ann Munro es una cuentista muy sólida. Con distancia un poco irónica de lo que sucede, la Premio Nobel de Literatura 2013 refleja en su obra el retrato ácido de la sociedad, donde lo explicito entra como una ráfaga en la narrativa, dice el periodista y escritor Julio Patán.

Alejada de los medios de comunicación, los críticos nombran a su obra descendiente de Antón Pávlovich Chéjov (‘El jardín de los cerezos’, 1904), cuentista y dramaturgo ruso del siglo XVIII.

De prosa limpia y minimalista, Julio Patán ve a Alice Munro más cercana a una tradición americana, como la de Raymond Craver, es decir:

“Una escuela muy seca de la prosa, a veces hasta minimalista, en cierto sentido, muy de sugerir antes que denunciar, en la que de pronto lo enunciado (lo explicito) entra como una ráfaga a la narrativa”, dijo el periodista.

Patán celebra el fallo de la Academia Sueca que, a causa de una reciente tendencia, reconoce a figuras del escenario literario no tan conocidas (Mo Yan, Herta Müller), más discretos como es el caso de Munro. El Nobel también debe servir para eso, dice Julio, para descubrir, redescubrir y confirmar a figuras menos conocidas como Alice Munro, que hoy se convirtió en la primera canadiense en recibir el Premio Nobel de Literatura.

Países como Inglaterra, pero en especial Estados Unidos, se ven afectadas por cierta corrección política en la Academia Sueca (que decide en Premio Nobel de Literatura). EU tiene más figuras más incomodas y por lo tanto son marginadas en nombre de autores menores; “no voy a decir que la señora Munro se menor que Philip Roth”, aclaró. Pero sí es grave, dice, que el escritor estadunidense Philip Milton Roth no haya sido elegido. Este comportamiento contribuye bastante al relativo descrédito de los premios.

“Se les han ido varios vivos, o más bien muertos”, dice Julio Patán, que si tuviera que elegir entre los escritores muertos para el Nobel de Literatura, elegiría a: Jorge Luis Borges (Argentina), Vladímir Nabokov (Rusia), León Tolstói (Rusia), Julio Cortazar (Argentina-Francia) y John Updike (EU).

Y entre los vivos, sus favoritos son Philip Milton Roth y Amoz Oz, “grandísimo escritor, su libro sobre el fanatismo es imprescindible. Sospecho que el hecho de que sea israelí juega mucho en su contra. Hay muchos prejuicios en ese sentido”, dijo.