• Regístrate
Estás leyendo: De terror, risa, decepciones y rock
Comparte esta noticia
Lunes , 22.10.2018 / 22:49 Hoy

De terror, risa, decepciones y rock

Función Dominical

Publicidad
Publicidad

¡Cinéfilos del mundo! La vida es dura… pero cotidiana. Tan cotidiana, que la cartelera ofrece con Intriga mortal (Body) nuestro cine de terror de cada día. No es Ouija: origen del mal de la que hablaremos en la próxima emisión de nuestra Función Dominical, sino Body una obra malísima que gira en torno a tres chicas perdidas en una macabra mansión. Como Scooby-Doo, aunque el director pretende ser serio y, por supuesto, lo único que logra es humor involuntario. Todo está lleno de clichés metidos sin elegancia. Intriga mortal puede tener muerte, pero intriga no. Si uno no es fanático irredento del cine de terror debería de abstenerse de esta obra tanto como estas chicas enfiestadas de entrar en la casa del terror.

En efecto, el cine de terror y fantasía es para algunos una necesidad. Tanto que México ha comenzado a producir películas más o menos buenas en este rubro. Los parecidos, de Isaac Ezban, es de éstas. Dos cosas se destacan de la creación de este filme que, lo digo de una vez, no es muy bueno. Primero: México está volviendo a consolidar su industria de cine, lo que permite que directores como Ezban vayan explorando poco a poco, como sucede en las industrias de países tan notables para el cinéfilo como España o Italia. Solo permitiendo que los artistas experimenten se van a crear, tarde o temprano, grandes películas. Segundo: Isaac Ezban se introduce en un tema que sin duda le apasiona. La película no termina por ser buena porque la historia es un cliché y aunque la imagen es buena, el resultado en general no. Sin embargo el autor se está dando a conocer. Tanto que la prestigiosa Vanity Fair compara a Isaac Ezban con Night Shyamalan, apuntando también que el filme es malo.

La que no es mala sino lo que sigue es Inferno. Estoy convencido de que si Tom Hanks sigue haciendo películas como ésta, se volverá un actor detestable. Probablemente ya lo es. Hace mucho que no conmueve y en Inferno saca de quicio al cinéfilo más amable. Corre sin cesar en un sin fin de peripecias en que el escritor del afamado Código Da Vinci, Dan Brown, nos presenta una nueva teoría del complot que intriga, pero no porque sea misteriosa sino porque resulta inexplicable. El director Ron Howard es muy disparejo. Tiene grandes obras como Una mente maravillosa y otras tan malas como este Inferno en el que nada termina por cuajar.

Por otra parte tampoco falta ni el público ni el mercado para la película de risa boba que a veces viene bien. Este es el caso de Mentes maestras, filme para disfrutar sin ninguna pretensión y que, sin embargo, consigue ir más allá de la comedia de pastelazo porque el director tiene un sentido del humor oscuro que le permite ir preparando una serie de chistes que terminan por producir, también, algo de ternura. Que conste que no digo que Mentes maestras sea una obra maestra, pero no va mal porque sus personajes cuestionan la mediocridad de la sociedad a la que pertenecen y, en su simplicidad, conmueven un poco. Nada más.

Cielito lindo en cambio es una obra pretenciosa de la que uno saca en conclusión que hay muchos directores y guionistas en el mundo que quién sabe por qué quieren filmar si en el fondo no tienen nada que decir. La película es confusa, pero uno más o menos entiende que va de un hombre que busca un amuleto. No se trata de eso que Hitchcock llamaba McGuffin, ¡ojalá! El McGuffin tiene la virtud de meternos en el corazón del protagonista. Entendemos que es algo importante para él o para ella y por identificación con él o ella, por más que no sepamos de qué se trata, queremos que lo consiga. En el caso de Cielito lindo, el guión resulta tan revuelto con dos historias tan mal contadas que termina por importar un bledo que Pablo consiga su Cielito lindo (el amuleto) o no. Lo dicho: qué bueno que México siga produciendo tantas películas porque es la condición de posibilidad de que cada determinado tiempo surjan grandes obras. Cielito lindo no es tal.

Lo mejor de esta semana es Oasis: Supersonic, documental que cuenta con mucha garra la vida y música de la mítica banda. Nos guste o no la música de los hermanos Gallagher, la cinta consigue involucrarnos en la vida de estos extraordinarios personajes y estrellas de rock. Fan o no, Oasis: Supersonic es el “must” en esta función dominical.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.