La danza ha sido buena compañera de Dora Arreola

La coreógrafa internacional celebra la vida a través del cuerpo; impartió un taller de 5 días en la ciudad de Tijuana a bailarines de la región
Dora Arreola
(Cortesía)

Tijuana

El reloj marca las 3:50 de la tarde: un día soleado, la luz entra ligera a uno de los salones de danza del Centro Estatal de las Artes en Tijuana, en la tercera etapa del Río.

Llegan uno a uno los bailarines de la región; inicia el calentamiento. Piernas, brazos, pies ligeros comienzan a recorrer el piso de duela del salón. A lo lejos se ve una mujer delgada de cabello corto, Dora Arreola, quien comparte con Milenio Baja California su relación con el cuerpo, la danza y el teatro.

"Yo estoy en la danza desde el campo del teatro...ha sido ese espacio que yo he utilizado para explorar lo dancístico. Es una especie de danza-teatro lo que me ha acompañado, y ha sido una buena compañera la danza. Me ha enseñado mucho, me ha fortalecido", expresó.

Arreola compartió durante 5 días un taller con bailarines de la región, donde les mostró nuevas técnicas de reflexión para producir nuevos movimientos a partir de los recuerdos.

"Aparentemente nosotros recordamos el 10 por ciento de nuestras vivencias de forma consciente. En ese proceso de liberar tensiones de sensibilidad...cuestiones prácticas; una fuerza muy técnica que te lleva a sorprenderte", comentó.

El cuerpo es el instrumento del actor y el bailarín.

"Un movimiento que parte del ser; es un trabajo del cuerpo físico, por supuesto, porque es el instrumento del actor, lo que el actor presenta en el escenario. En este taller estamos yendo un poco más allá de la idea, de la forma, estamos combinando un aspecto de una motivación más interna: imágenes, recuerdos; es decir, recurren a su propia vida para crear movimiento", explica.

La danza en Tijuana

"Creo que la danza está en uno de sus mejores momentos en Tijuana...hay mucha actividad, con bases sólidas y con una historia muy rica. Me encanta esta energía de la danza en Tijuana y en México", confesó.

Son las 8 de la noche; el taller ha concluido. Los recuerdos están mimetizados con el cuerpo; esa es la enseñanza de Dora Arreola, quien inició su carrera como coreógrafa en Tijuana y actualmente vive en Florida, su paraíso.