“La danza árabe es intuición y una ventana a otras culturas”

Tracy Rhaj fundadora del Tribal Fest Guadalajara, bailarina, coreógrafa y promotora de danza árabe  habla para MILENIO JALISCO sobre este espacio de convivencia entre amateurs y profesionales.

Guadalajara

Con una experiencia de más de diez años en la escena de la Danza Árabe Tracy Rhaj, quien ha desarrollado su carrera entre México y Estados Unidos, se ha consolidado como una de las bailarinas de este rubro con más proyección en el país. La discípula de expertos como Carolena Nericcio y Kris Ohman, ha logrado mantener el Tribal Fest Guadalajara, que en este 2014 llegó a su tercera edición en el Auditorio Charles Chaplin y en el cual bailaron  poco más de cien colegas procedentes de Estados Unidos, Costa Rica y varias ciudades de México.

¿De dónde le surgió el interés por la Danza Árabe?

“No recuerdo, yo comencé a mis 17 años, ahora tengo 27, siempre me pareció muy impactante. Cuando me inicié, radicaba en California, Estados Unidos y tuve oportunidad de conocer a bailarinas que seguían los cánones tradicionales de Medio Oriente; los estilos turco, egipcio, y poco a poco me interesé más por la fusión, lo que llamamos estilo tribal, que es aplicar los movimientos y técnica tradicional con música que combina la música árabe con el flamenco, el dark metal  y el hip hop. Por otro lado me parece que es un estilo que exige mucha disciplina, aprendes postura, movimientos sutiles, lo mismo que enérgicos. Desarrollas cierta capacidad de improvisación, ser líder en el escenario o seguir a otras, se trabaja mucho la intuición. Además al practicarla conoces otras culturas”.

¿Cómo fue que tejió la posibilidad de hacer el Tribal Fest Guadalajara y a que se debe su éxito?

“Cuando regresé después de un largo tiempo de Estados Unidos a esta ciudad, pensé que no habría gente que le gustara el tribal, pero afortunadamente sucedió todo lo contrario. Poco a poco conocí personas de varias ciudades de México, y hablé con mis contactos en Estados Unidos y así nació la iniciativa. El éxito estriba en que es un punto de encuentro entre profesionales y amateurs, es una convivencia enriquecedora. Creo también el tribal, a diferencia de los estilos tradicionales, permite a quien lo práctica un mayor margen de exploración, confluye gente de estilos muy diferentes, muchos de los que vienen al festival han estado en círculos de dark metal, o worldmusic, flamenco, hip hop.  Creo la danza árabe en sí es atractiva porque son mujeres bonitas haciendo movimientos bellos, las figuras que se logran con el cuerpo cuando bailas son de un simbolismo muy fuerte que capta tu atención de manera inexplicable”.

¿Cuál es el panorama de este movimiento en Guadalajara?

“Entre gente que toma clases y es profesional, la cifra debe estar cercana a los dos mil. Es un estilo muy propicio para comenzar a aprenderlo durante la adolescencia, no antes, de hecho así sucede”.

El Charles Chaplin lució casi lleno

Poco más de 500 personas aplaudieron las coreografías que presentaron cerca de cien bailarines profesionales y amateurs, en el Tribal Festival Guadalajara 2014 que se realizó ayer por la noche en el Auditorio Charles Chaplin.

Las experimentadas estadunidenses Kristie Lauren, Mira Betz y April Rose, así como la costarricense Caro Dumanni, compartieron escenario con las tapatías Adivasi, Adaia Alcalá, Alina Paredes, Ary Michelle, Flor de Belén, Iktimal, Lucy Vicko, Michel Fenton, Mónica Rodríguez, Iktimal, Tobías Melchor, Tribal Fénix, Ximena Muñoz, Zyanya.

Otros bailarines fueron Adrián Escobar de Zacatecas, Alessa Fortuna de Monterrey, Berenice Moncada y Asahi Rojas de Tijuana, Fabricio Bonelli de Tampico, Jamilah Rom de la Ciudad de México, Lola Espinoza de Tampico, Lus Rivera y Tribu Nataraja Uinhápikua, de Michoacán y Minerva Salazar de Toluca.