“La danza ahora se hace para vender”

"La espectacularización de las danzas bailarinas", delimita la investigadora la tradición y el negocio, y critica el desarraigo.
Conferencia dentro del programa.
Conferencia dentro del programa. (Leticia Gutiérez)

Tampico

Como parte de las acciones encabezadas en el tercer festival de huapango "El caimán del carpintero" se llevó a cabo una importante interacción acerca de "La espectacularización de las danzas bailarinas" en la biblioteca municipal "Jesús Quintana".

La conferencia contó con la presencia de la maestra Amparo Sevilla, quien es egresada de la carrera de bailarín de concierto de la academia de la danza mexicana del INAH además de contar con dos maestrías en antropología e investigadora en la dirección de culturas populares, y actualmente es coordinadora del seminario permanente para la salvaguarda del patrimonio musical de México.

Señaló antes que nada su agradecimiento a los coordinadores Irma Meza y Jorge Moreno por la invitación hecha para exponer parte de las características que reflejan hoy en día la danza y bailes regionales.

Y es que puntualizó que nada de lo que vemos en las danzas tradicionales es como verdaderamente es, sino que se ha perdido la verdadera esencia porque es más importante atraer turismo y ganar en lo económico que mostrar el folklor con el que ha nacido la danza en nuestro país, del que expresó "se ha vuelto un gran negocio, Amalia Hernández se volvió millonaria sólo por asegurar que rescataba las tradiciones".

Explicó la conferencista que para conocer parte de la temática de este contexto la población debe saber que se clasifica en tres partes importantes, entre las que destacó: religioso, divertimento

Refirió que la espectacularización de las danzas tradicionales, simplemente se ha perdido como se ha perdido a quienes con sus tradiciones forman parte del legado del México antiguo y prehispánico.

En el país solamente 200 danzas están registradas, en el que recordó como las más preferentes y de mayor conocimiento, el huasteco, jarocho, Jarana, y el calentano.

En cuanto al fandango, aseguró que definitivamente éste desapareció como desaparece el campo, luego de no ser prioridad para ciertas autoridades competentes, mientras que la migración se hace válida en tierra extranjera, donde si es aprovechable la verdadera danza tradicional.

Es como recordar la conquista española sobre México y las imposiciones en el tema religioso que a la fecha son ese bloqueo a la expresión de las tradiciones.

Lo que en México actualmente denota es que la mercadotecnia como la enseñanza falsa de coreógrafos, juegan como principal protagonista en la historia de la nación "el ego".

"Se hace para vender, para exhibir más no para compartir" declaró la conferencista frente a un concurrido público que era atenta para terminar con una serie de preguntas y respuestas sorprendidos por lo que está ocurriendo con aquello que se supone es patrimonio de la nación.

Al ejemplificar que lo que se muestra en el son jarocho no es, como lo que se ve en la danza del venado es tan irreal, como las personas que están acreditadas para escenificarlo, puesto que ahora una china poblana la puedes ver con pestañas postizas y con un rostro angelical, cuando no tienen la mínima esencia de una indígena.

Hoy entre diseñadores, pasos improvisados que al final no pertenecen a la realidad, es como querer transformar las danzas tradicionales con el "circo soleil".