“Sí da gusto estar en la portada”: Sally Avigdor

La autora apostó por una trama con la que cuenta la enfermedad, la vida y la muerte a partir de pulsiones vinculadas con el flamenco.
“El flamenco me dio toda la vitalidad para contar una historia así”.
“El flamenco me dio toda la vitalidad para contar una historia así”. (Jesús Quintanar)

México

Casi toda su vida profesional Sally Avigdor (Ciudad de México, 1974) se la ha pasado entre libros y revistas, en la actualidad está al frente del sello Libros del Zorro Rojo, por lo cual tiene sensaciones un tanto extrañas ante la aparición de su primera novela, La llama negra (Ediciones Cal y Arena, 2015), en donde además dialoga con otra de sus pasiones, como lo es el flamenco, al que se dedica como bailaora desde los 15 años de edad.

"Parte mucho de experiencias de vida, pero no es una novela biográfica como tal: están todos los años que pasé en España, viví siete allá, por lo que la novela se desarrolla en Madrid y el escenario es el flamenco, que conozco muy bien: todo eso lo tengo muy metido en el cuerpo, es un mundo muy personal, lo que me ayudó mucho a situar la historia en ese escenario", explica la escritora, quien cuenta la historia de "dos hermosas mujeres que luchan por la piel de un mismo hombre".

Una trama en la que apostó por contar la enfermedad, la vida y la muerte, a partir de pulsiones vinculadas con la idea de lo flamenco, aunque al final sean muy humanas, porque aun cuando no se conozcan los escenarios del flamenco, termina por ser una historia que le puede pasar a cualquiera: es una historia de amor y de desamor, donde están todas las pasiones, cuenta la escritora.

"Es una historia de amor muy desgarradora, que también se convierte en un amor oscuro, lleno de sombras, de traición, de infidelidad... de todas las pasiones y las emociones que pasan en este tipo de relaciones tan intensas: mi intención era contar hasta dónde te puede llevar el amor, hasta qué lugares tan equivocados o extremos te puede llevar a veces".

Una de las apuestas principales de Sally Avigdor era compartir una historia a partir del flamenco, de su vida y de su intensidad, lo mismo en el baile como en la música; entre los guitarristas, los percusionistas o el cante, "un conjunto de cosas bastante extremo".

"El flamenco me dio toda la vitalidad que necesitaba para contar una historia así: la llama es la del fuego del flamenco, del baile, del amor. Y es negra, porque de pronto se puede tornar muy oscura: es una llama negra que todos traemos adentro".

La escritura, necesaria

Después de años dedicada a la edición de libros, Sally Avigdor publica La llama negra, casi como una respuesta a lo que había buscado desde siempre, desde aquel día en que decidió estudiar literatura, sólo porque deseaba escribir: "tengo la necesidad de escribir de siempre, es una cosa parea mí muy importante".

"Luego me dediqué a los libros, como editora llevo toda la vida trabajando en esto, siempre he estado rodeada de libros. Los editores siempre estamos un poco detrás, y aunque tenía ganas de contar esa historia, sí da gusto que, a veces, sea uno quien aparezca en la portada. He editado los libros de mucha gente, pero es la primera vez que estoy del otro lado".

No resultó sencillo para la escritora decidirse a publicar la novela, venían a su mente las críticas que se han ganado otros libros en los que ella ha trabajado, pero al final, "cuando algo lo lanzas al mar adquiere vida propia, por eso sentí que ya estaba lejos de mí, ya no me pertenecía".

"Es difícil, porque al dedicarte a este medio hay más conciencia, más pudor de realmente entregar algo que, al menos, sea decoroso y esté bien escrito. Hay mucha conciencia de lo que uno está haciendo, sé perfectamente lo que implica publicar un libro y siempre se busca tener la máxima calidad, despertar el máximo interés posible", a decir de Sally Avigdor.

La llama negra se va a presentar hoy, a las 20:00 horas, en el MultiForo Urbano Bajo Circuito (José Vasconcelos, en su cruce con Juan Escutia, Condesa), con los comentarios de Mariana H. y Julio Patán.