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Cuestionan declaraciones del Patronato de la OFJ

Promotores culturales y músicos critican desempeño del director Marco Parisotto y del Gobierno del Estado.
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Este medio publicó una nota el viernes pasado en web y el sábado en el impreso sobre la reunión que sostuvo el Patronato de la Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ) realizada el jueves en la Cámara de Comercio de Guadalajara en la que Alejandro Elizalde, presidente de dicho patronato comentó: “No permitiremos que el nuevo gobernador nombre al presidente de este patronato”.

La nota suscitó diversas reacciones entre promotores culturales y músicos. Entre ellas se encuentra una carta que elaboraron Jorge Díaz Topete, Ernesto Álvarez, José Gorostiza, Juan Carlos Ramírez y Felipe Gutiérrez que hicieron llegar a MILENIO JALISCO y que algunos de ellos publicaron en sus redes sociales.

La misiva señala: “Aclaramos que tal designación por años se ha hecho de esa manera porque el Fideicomiso OFJ es un fideicomiso público cuya responsabilidad recae sobre el Ejecutivo Estatal y es por eso que el Gobernador ha tenido la prerrogativa de tal designación. Asombra la arrogancia del aserto del Sr. Elizalde pues nos dice que la Orquesta, que sostenemos todos con nuestros impuestos y pertenece al pueblo de Jalisco, la debe seguir pagando el Estado pero su manejo les corresponde a ellos sin que las autoridades puedan intervenir. La historia de este Patronato es conocida por todos, se ha declarado enemigo de los músicos jaliscienses, se jacta de aportar dinero a la orquesta cuando sabemos que son minucias y utiliza a la orquesta como juguete para su regocijo social y para presumir en los medios de contar con grandes mecenas”.

En el documento puede leerse además: “El Sr. Elizalde presume que su Patronato representa la sociedad civil y nosotros respondemos que la verdadera sociedad civil somos todos, incluyendo a los músicos desplazados y artistas que fueron sacados por medio de ilegalidades y violencia laboral (confirmado y bajo constancia de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, recomendación en 2016) de la orquesta original. Estas personas que pretenden adueñarse a perpetuidad de nuestra orquesta y que probablemente no conocen la diferencia entre Bach y Vivaldi o Haydn y Mozart, quieren modificar el reglamento de la Orquesta por ser “obsoleto” sin tener bases ni conocimientos para ello y siendo sabido por todos que el reglamento no se aplica por designio del Director Parisotto por no convenir a sus intereses”.

Los autores de la carta precisan como aspectos negativos de la actual administración que “Parisotto maneja la orquesta, que mantiene como empleada de la OFJ a su esposa; en conjunto suman 15 mil dólares estadunidenses mensuales libres de impuestos como salario y que trata a los músicos como esclavos y junto con la institución les niega las prestaciones laborales a que tienen derecho por ley, engañándolos con un supuesto contrato de honorarios leonino y abusivo”.

Los autores de la misiva señalan que el director convirtió a la OFJ “en un organismo profundamente antidemocrático, manejado administrativamente con toda una serie de irregularidades de las que ya da fe la contraloría del estado y que con frecuencia no ensaya a la orquesta dejándole esa responsabilidad al bibliotecario”.

Los promotores y músicos señalan que “son 64 músicos de la antigua OFJ los que fueron cesados “contraviniendo a la Ley de Fomento a la Cultura en su artículo 82, que establece que las instituciones de cultura jaliscienses deben dar prioridad a los artistas locales para su mejoramiento y profesionalización” con respaldo de Aristóteles Sandoval, gobernador del Estado de Jalisco y Myriam Vachez Plagnol, titular de la Secretaría de Cultura estatal.

Propuestas

Tanto Gorostiza, Ramírez, Díaz Topete, Álvarez y Gutiérrez coinciden en que “la idea de que Parisotto es un gran director y que la Filarmónica se cuenta entre las 10 mejores orquestas del mundo sólo pone de manifiesto el amateurismo e ignorancia de los miembros del patronato, quienes han venido propalando esta falsa narrativa. Como ejemplo daremos las quejas de la soprano rusa Anna Netrebko y el tenor Javier Camarena quienes han declarado que es un mal director, incapaz para acompañar a los solistas”.

También añaden que el Fideicomiso, nacido en 1988, no tiene ya razón para existir, pues su fundamento entonces fue darles seguridad y garantía a los ricos tapatíos miembros del patronato de que sus aportaciones-que equivaldrían peso por peso al presupuesto asignado por el gobierno- serían debidamente aplicadas por la fiduciaria. Por el contrario, la figura del Fideicomiso se ha convertido en un instrumento de opacidad y de irregularidades. Podemos revisar que desde 1988 y el Patronato muy poco ha aportado a la infraestructura de la Orquesta, por lo que ya la figura del Fideicomiso es innecesaria y la OFJ debería ser un grupo artístico más de la Secretaría de Cultura, que paga su nómina y gastos”.

Proponen que “el Patronato para serlo de veras, debiera ser abierto a quien quisiera colaborar y solicitar a sus integrantes un costo anual por su membresía; así cada patrono, para serlo, debiera hacer una aportación económica significativa.

Subrayan que les resulta extraño que el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) le haya dado un reconocimiento a la Filarmónica por su transparencia, ya que el Instituto De Transparencia e Información Pública De Jalisco (ITEI) ha amonestado públicamente al gerente de la Orquesta por incumplimiento de sus obligaciones de transparencia.

SRN

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