La crítica: trabajo colectivo

En Italia se fundó en 1995 el colectivo A12, que se define a sí mismo como una asociación profesional de arquitectos dedicado a temas relacionados con el arte contemporáneo.
Obra de Assemble.
Obra de Assemble. (Especial)

México

El modo tradicional de trabajo para un arquitecto consiste en montar un estudio y buscar encargos directos para proyectos privados, o bien entrar a concursos para obtener contratos mediante asignación pública. En la mayoría de los casos ambas formas de trabajo son simultáneas, pero hace muchos años que este método ha comenzado a ser obsoleto, ya que los contratos, tanto público como privados, escasean, mientras que cada vez se gradúan más arquitectos.

Quizá por esta razón hace aproximadamente veinte años, muchos arquitectos comenzaron a incursionar en las artes visuales, e incluso algunos cambiaron totalmente su actividad y no volvieron jamás a la construcción. Pero otros arquitectos comenzaron un tipo de práctica que desde el campo de la arquitectura como arte aplicado, toca temas estéticos que se discuten en los foros del arte contemporáneo, en las bienales, los simposios y las ferias de arte.

En Italia se fundó en 1995 el colectivo A12, que se define a sí mismo como una asociación profesional de arquitectos dedicado a temas relacionados con el arte contemporáneo y la arquitectura a diferentes escalas, que van desde el proyecto arquitectónico, el trabajo expositivo, el urbanismo, la instalación y el diseño gráfico, hasta la promoción de actividades culturales y de investigación.

Más recientemente, hace apenas cinco años, apareció en Londres un colectivo llamado Assemble, que reúne a veinte jóvenes arquitectos, quienes llevan a cabo casi todos sus proyectos colaborativamente, sin prácticamente utilizar mano de obra especializada. El mismo año de su fundación abrieron un cine dentro de una gasolinera abandonada en el barrio londinense de Clerkenwell, y en 2011 fueron comisionados por la asociación Create para realizar un parque de juegos temporal debajo de una autopista elevada, como parte de una serie de eventos culturales que se llevaron a cabo en la capital inglesa previos a las Olimpiadas de 2012.

El proyecto se llamó Folly for a fly over, fue construido con la ayuda de 200 voluntarios usando ladrillos de madera recuperados de una ferrovía en desuso, los cuales después fueron reciclados para ser utilizados como jardineras en una escuela primaria. La construcción se asemeja a la fachada de una construcción tradicional inglesa, sostenida por andamios, la cual fue utilizada para mostrar películas, dar pláticas y como juegos para los niños de la zona.

Actualmente Assemble lleva a cabo un programa de rescate del barrio de Toxteth en Liverpool, que consiste en la planificación de restructurar casa por casa con la colaboración directa de sus propietarios, proyecto por el cual han sido nominados como finalistas del premio Turner.