La crítica: tejido urbano

El urbanista escocés Patrick Geddes (1854-1932) rompió con el paradigma de la planificación urbana al contradecir los principios de ésta y proponer sustituirla por operaciones de cirugía urbana.
La ciudad: un sistema complejo.
La ciudad: un sistema complejo. (Especial)

México

La ciudad no se compone solo de su arquitectura y sus espacios abiertos: existen elementos sociales que van mucho más lejos de lo que el diseño y la planificación pueden prever. Henri Lefebvre le llamaba “Lo urbano: la ciudad menos su arquitectura”, todo aquello que se mueve y que moviliza a los habitantes de la ciudad, lo que se establece durante las contingencias que suceden constantemente entre las personas que la habitan.

El tejido urbano es, sin duda, un sistema complejo que se percibe desde la propia similitud etimológica entre ambas palabras: tejido y complejo. Parece redundante, pero la raíz latina de la palabra complejo (complexus, participio pasado de complecti, “enlazar”) significa precisamente “tejido”.

El urbanista escocés Patrick Geddes (1854-1932) rompió con el paradigma de la planificación urbana al contradecir los principios de ésta y proponer sustituirla por operaciones de cirugía urbana. El urbanista, biólogo, sociólogo y filántropo tenía como máxima la frase “Viviendo se aprende”. Una de sus primeras incursiones en el estudio de la ciudad sucedió en 1880, cuando el alcalde de la ciudad de Edinburgo le pidió que elaborara un plan de recualificación del centro histórico. Esto casualmente sucedió un año después de volver de México (viaje que realizó para tomar muestras de especímenes biológicos), donde sufrió ceguera temporal y su vista se debilitó de por vida. Sin embargo, esta crisis le ayudó a desarrollar una técnica de pensamiento basada en mapas mentales, que sintetizaba en diagramas que llamaba “máquinas de pensamiento”. Geddes provocó el mejoramiento de su ciudad, a la que atrajo a personas de distintos orígenes e intereses para reforzar el tejido social. Consiguió sus resultados con operaciones sencillas: la primera fue la conversión de una antigua torre en un “observatorio social” (Camera Obscura), donde los habitantes podían observar desde lo alto el panorama completo de su barrio, sus problemas y las actividades que se realizaban en éste. La segunda fue la adaptación de varios inmuebles abandonados en el área de Lawnmarket para fundar una residencia de estudiantes, el University Hall, la cual se especializó en estudios sociales y urbanos.

Las lecciones de este gran pensador nos ayudan a visualizar las ciudades y las regiones más allá de sus morfologías físicas y espaciales. De este modo podemos pensar en la reconstrucción del tejido social, que en nuestro país se ha roto por tanta violencia. Una visión holística del fenómeno actual de depredación nos obligaría a mirar no solo nuestros problemas inmediatos, sino las repercusiones que nuestras acciones y omisiones tienen en el país entero y en la región geográfica a la que pertenecemos.