La crítica: ¿47 mdd para Cirque du Soleil?

México le dará 47.7 millones de dólares (mdd) al consorcio del Cirque du Soleil para promover la cultura, historia y música de México en el extranjero. 
El espectáculo, un negociazo.
El espectáculo, un negociazo. (Facebook Cirque du Soleil)

Parecería una mala broma la que han soltado algunos medios de comunicación, incluso con bombo y platillo: México le dará 47.7 millones de dólares (mdd) al consorcio del Cirque du Soleil para promover la cultura, historia y música de México en el extranjero. El espectáculo, que lleva por nombre Luzia (según sus creadores, mezclaron ingeniosamente las palabras "luz y lluvia"), ya fue estrenado en Montreal con la asistencia de nuestro secretario de Turismo, Enrique de la Madrid. Este negociazo, que aportará al Cirque du Soleil una cantidad equivalente a 3.3 por ciento de lo que costó su venta a inversores internacionales en 2015, viajará a 450 ciudades llevando "nuestra identidad" a rastras.

A primera vista, el video promocional de Luzia posee todas las cualidades y rigor artístico de la empresa. Sin embargo, el contenido parece una mierda bastante lejana de lo que cientos o miles de creadores mexicanos ya hacen espléndidamente llevando nuestro arte a distintos confines del mundo, muchas veces apoyados por Relaciones Exteriores y la recientemente instaurada Secretaría de Cultura, pero muchas otras con recursos propios, dejando el pellejo en el intento. Un grupo teatral invitado a festivales internacionales, por ejemplo, suele pasar por un calvario para conseguir los boletos de avión y ningún gasto de mano. Tienen que hacer la visita de las siete casas y no siempre resulta y terminan poniendo de sus bolsillos. En los últimos 10 años el teatro mexicano es apreciadísimo en circuitos internacionales, pero siempre se viaja a contrapelo, no con un respaldo de 47.7 mdd.

La torpeza de la iniciativa del titular de Turismo, y de quien lo dejó hacer, es brutal cuando su secretaría no se preocupa ni mucho menos por la devastación de manglares y reservas naturales, que también son patrimonio nacional y atractivo turístico. Y parece un insulto aún más grave cuando la flamante Secretaría de Cultura nació con recortes brutales a su presupuesto. ¿En qué cabeza cabe? El gobierno federal gasta no más de 6 mdd anuales en artes escénicas, y Turismo le otorga a una empresa privada extranjera de las mismas artes 8 veces tal cantidad.

¿Por qué no se invirtió hace años en el proyecto Circo para todos, que pretendía atender a jóvenes en vulnerabilidad cuando se propuso al gobierno mexicano? El proyecto que adoptó una ciudad como Cali, Colombia, transformó la vida de miles de adolescentes y niños. ¿No es eso invertir realmente en un proyecto social que puede, incluso, ser un atractivo turístico como el caso colombiano, que atraía a los visitantes extranjeros?

¿A quién se le ocurrió esta imbecilidad?