La crítica: ideal cosmopolita

La ciudad es un sistema complejo y a la vez incompleto, lo cual parece a primera vista redundante.
Jardín Botánico de Medellín.
Jardín Botánico de Medellín. (Especial)

México

En sus ensayos sobre la paz, el progreso y el ideal cosmopolita, Emanuel Kant señalaba que para alcanzar la paz perpetua entre individuos y naciones todos los humanos deberíamos de intentar superar nuestras diferencias. Según el sociólogo Richard Sennet, la respuesta de Kant no es la más adecuada cuando se discute la cohabitación y la diversidad en el ámbito urbano. El pasado lunes durante una conversación con su colega y pareja Saskia Sassen —en el marco del congreso sobre arquitectura Mextrópoli—, ambos sociólogos coincidieron en que la ciudad es un sistema complejo y a la vez incompleto, lo cual parece a primera vista redundante. Sin embargo, a dicho cuestionamiento Sassen respondió: “Existen ambientes razonablemente complejos (no tanto como las ciudades), como las zonas de oficinas corporativas, las cuales utilizan alta tecnología y notable arquitectura, que son planeados para ser sistemas cerrados (completos), por ello no contribuyen a hacer ciudad, ya que tienen accesos controlados y son monoculturales”.

La respuesta de Sennet al ideal cosmopolita se relaciona con la contingencia entre las personas y el reconocimiento de sus diferencias, con la ciudad como el vehículo para los intercambios sociales y culturales, no con la segregación y el control. El sociólogo inglés adelantó los cuatro principios de diseño urbano que aparecerán en su próximo libro TheOpen City (“La ciudad abierta”), el cual se publicará en 2016. Dichos conceptos constituyen condiciones que podrían contribuir a mejorar la convivencia urbana.

El primero es la porosidad, la diferenciación entre fronteras y límites dentro de la ciudad, una frontera es permeable, como una avenida entre dos barrios, que los separa pero deja pasar a las personas de un lado al otro, mientras que un límite es como una barda que separa a los habitantes de modo tajante. La segunda condición es la forma incompleta, el concepto de que en una creación humana siempre hay algo que se puede mejorar; la urbanización debe estar siempre abierta al cambio, debe ser capaz de evolucionar y reinventarse. En tercer lugar, el autor sugirió privilegiar la sincronía sobre diacronía y el uso simultáneo del espacio público, planteó la diferencia entre el espacio griego de ágora respecto al del teatro. Por último, Sennet expuso la idea de la planeación nodal por encima de la planificación maestra, citó el ejemplo de las bibliotecas públicas y jardines construidos por orden de Sergio Fajardo, exalcalde de Medellín, las cuales fueron materialmente plantadas en barrios conflictivos y rindieron magníficos frutos en el refuerzo de los lazos sociales entre los habitantes.