La crítica: Una fortuna para el jazz

Robert J. Appel declaró que se comprometía a usar sus habilidades para promover el género que le ha interesado toda la vida.
Robert J. Appel con Laurie H. Glimcher.
Robert J. Appel con Laurie H. Glimcher. (Weill Cornell Medical College)

México

Jamás podremos saber qué hubieran hecho Louis Armstrong, Duke Ellington o Charlie Parker, quienes figuran en la lista de los grandes contribuyentes al desarrollo del jazz, de haber tenido 20 millones de dólares. Aunque sí sabemos lo que hizo alguien que sí contaba con esa cantidad para impulsar su desarrollo. Su nombre, Robert J. Appel, no aparece en ninguna historia del jazz, hasta la fecha, aunque sí en la revista Forbes. Pero, sin duda, en el futuro será citado en los anales de esta música: el financiero donó 20 millones de dólares para el programa Jazz At Lincoln Center (JALC) de Nueva York, organismo en el que funge como presidente de la junta de directores, y del cual Wynton Marsalis es director artístico.

De acuerdo con un boletín del organismo fundado en 1987, “el regalo del señor Appel es la contribución filantrópica personal privada en apoyo al jazz más cuantiosa hasta la fecha, y beneficiará a miles de los eventos que JALC produce cada año en conciertos, programas de educación y transmisiones. El donativo también fomenta los objetivos globales de la organización en el desarrollo de públicos y la defensa del jazz”.

Financiero de altas esferas que triunfó en Wall Street, donde comenzó como analista, Appel también tiene una larga historia filantrópica que lo involucra con diversas organizaciones. Miembro de la mesa directiva de JALC desde 2008, es un apasionado de la música y el jazz en particular. Su interés al ingresar en la organización, ha dicho, tiene que ver con el hecho de apoyar la preservación y difusión del jazz.

Hace casi dos años, cuando Appel llegó al puesto que ahora ocupa, declaró que iba a ser difícil superar a su predecesora, Lisa Schiff, quien desarrolló una gran labor para recaudar fondos. En una velada en la que, con la participación de Paul Simon, se juntaron más de 3.6 millones de dólares, Appel declaró que se comprometía a usar sus habilidades para promover el jazz, género que le ha interesado toda la vida. De acuerdo con The New York Times, en esa velada declaró: “‘Esta es mi pasión’, dijo señalando hacia la sala Allen, que estaba llena de gente vestida formalmente que había pagado mil 500 dólares por platillo en una cena benéfica”.

En la misma cena, Wynton Marsalis había avizorado cambios, pero prefirió no ampliar sus comentarios. Simplemente dijo: “Quiero que la forma en que manejamos JALC sea de la misma forma que manejamos a una banda”. Ahora que el organismo cuenta con 20 millones de dólares habrá que ver cómo suena esa banda en el futuro.