La crítica de espacios: Eclecticismo auténtico

La idea del modernismo en arquitectura llevaba implícita una ruptura con la historia antigua, una intención tan imposible como inútil, que hasta ahora está revelando su inviabilidad.
El Neues Museum, en Berlín.
El Neues Museum, en Berlín. (Especial)

México

Hacía mucho tiempo, literalmente cinco años, que sentía la necesidad de escribir acerca de la renovación del Neues Museum de Berlín, realizada por el arquitecto inglés David Chipperfield. Lo hago hasta ahora que finalmente he tenido la posibilidad de visitarlo personalmente.

Este museo forma parte del complejo situado en una isla entre los ríos Spree y Kupfergraben, una obra ecléctica que fue construida a lo largo del tiempo. En conjunto, los edificios expresan la intención de los alemanes de representar la historia de las culturas del mundo, desde sus fundamentos hasta la actualidad. Es una mezcla de formas arquitectónicas historicistas, a la cual le hacían falta los elementos de la arquitectura de nuestro tiempo.

El Neues Museum, un proyecto realizado en 1843 por el arquitecto Friedrich August Stüler, es en sí mismo un ejemplo representativo del concepto de espacio museístico y de la tecnología constructiva del siglo XIX. Después de la Segunda Guerra Mundial, en la cual resultó severamente dañado, permaneció cerrado por 70 años, y fue reabierto al público hasta 2009. El concurso internacional del cual Chipperfield resultó ganador, se llevó a cabo en 1997 y las obras de renovación comenzaron hasta 2003.

El eclecticismo se define como una postura intermedia entre extremos radicales de pensamiento, la forma que resulta de la integración de elementos útiles procedentes de diversas culturas y modos de pensar, aunque estos sean heterogéneos. Éste es el caso dentro del edificio del museo, y también respecto a las piezas que alberga. Su acervo combina elementos del desarrollo de la Antigüedad desde el Medio Oriente hasta el Atlántico, y desde África del Norte hasta Escandinavia.

La idea del modernismo en arquitectura llevaba implícita una ruptura con la historia antigua, una intención tan imposible como inútil, que hasta ahora está revelando su inviabilidad. Una obra tan sensiblemente restaurada y ampliada como ésta, hasta cierto punto resana dicha ruptura y restablece la continuidad histórica que había sido fracturada por el nihilismo moderno. El arquitecto Chipperfield logró cumplir magistralmente una tarea para la cual seguramente no fue entrenado en la universidad. La enseñanza en general de la arquitectura en Europa de la posguerra tuvo entre sus misiones, borrar el pasado histórico. El eclecticismo fue su principal anatema, y solamente hasta ahora se está cumpliendo su original actitud conciliadora, que aprovecha las bondades de las diversas doctrinas, aunque procedan de sistemas opuestos. Este proyecto nos confirma que la arquitectura decimonónica ya era moderna.