La crítica: Un clásico culterano

Palinuro de México. Fernando del Paso. Fondo de Cultura Económica, México, 2013.
Palinuro de México. Fernando del Paso. Fondo de Cultura Económica, México, 2013. (Especial)

México

Ha emprendido el Fondo de Cultura Económica un camino de recuperación de la obra de Fernando del Paso (1935), que no se sabe dónde se detendrá.

Éste se inició en 2012, al reeditarse Noticias del Imperio (1986); sigue ahora con Palinuro de México (1977), en un diseño que rinde homenaje a la edición de Joaquín Mortiz de 1980 (y no al discreto volumen original de Alfaguara) al reproducir en portada el mismo dibujo, realizado por Del Paso, y presentar en la contraportada una fotografía del autor, aunque tres décadas más tarde, similar en cuanto a pose y vestimenta a la tomada entonces por Enrique Bostelmann. Solo faltó, acaso, la cuartilla impetuosa de Agustín Ramos que se leía en una de las solapas, y que iniciaba de este modo: “Un cadáver exquisito recorre el mundo, lo agrede culterano y lo transgrede manierista y qué”…

Del Paso era en aquellos tiempos “un escritor para escritores”. Había publicado casi dos décadas atrás José Trigo (1966), complejo proyecto verbal a lo James Joyce aterrizado en dos hechos de la historia mexicana: la guerra cristera y el movimiento ferrocarrilero de 1958-59, una novela que, pese a haber obtenido el Premio Xavier Villaurrutia, no tuvo la recepción crítica adecuada (e incluso suscitó algunos enfrentamientos, por ejemplo entre el escritor y Emmanuel Carballo). Luego de esto el autor se instaló en Londres y dedicó sus días a ser locutor de la BBC y las noches a la escritura de Palinuro de México (o viceversa); con ella ganó en 1975 el Premio de Novela México con la extraña decisión, por parte de los organizadores, de no publicar el tomo por extenso.

Fue accidentada su aparición. Era incómodo un volumen de más de 600 páginas del que, se pensaba entonces, los lectores huirían. De nuevo, como en José Trigo, el ejercicio literario es llevado a sus últimas consecuencias, aunque los juegos de palabras son desplazados por una gran imaginería plástica, como si se tratara de una novela psicodélica, aderezada por el humor y el erotismo. El asunto social también está presente: se trata de un alumno de la Facultad de Medicina que es golpeado por una tanqueta en una de las manifestaciones del movimiento estudiantil de 1968 y muere a causa de ello. El nombre de Palinuro viene de la Eneida, de Virgilio, donde ese navegante cae vencido por el sueño y se deja arrastrar por las olas hasta una playa, en donde lo asesinan… La de Fernando del Paso es una de las novelas centrales del ciclo extenso de
la narrativa del 68.

Queda la duda: ¿presentará el FCE en 2014 una edición especial de José Trigo? Ojalá así sea.