La crítica: centro histórico

A pesar de que durante el día casi 2 millones de personas visitan el barrio, el hecho de que solamente 150 mil habitan allí permanentemente es la causa del mal estado de los inmuebles.
El centro, zona rebosante de vida.
El centro, zona rebosante de vida. (Especial)

México

Hace 12 años que trabajo en el Centro Histórico de la Ciudad de México, y debo decir que mi experiencia urbana cotidiana ha variado notablemente. Cabe aclarar que en 2003, cuando mudé mi oficina al centro, intencionalmente busqué una localización que permitiera utilizarla como un “observatorio urbano”. En aquel tiempo pensaba que este lugar, que dista escasas cinco calles del Zócalo, estaba muy lejos de parecerse al idílico paisaje urbano de la Ciudad de los Palacios. Encontré un apartamento en el quinto piso de un edificio de la calle de Correo Mayor, con acceso a una amplia azotea que permite ver la ciudad en todas las direcciones. En aquel tiempo la Fundación del Centro Histórico apenas había cumplido un año de su creación y su objetivo de “rescatar” el corazón de la vieja ciudad aún se veía muy lejano.

En 2006, el Gobierno del Distrito Federal creó un organismo llamado “Autoridad del Centro Histórico”, cuya misión fue hacer una lectura de los problemas del centro y construir una visión integral para resolver las problemáticas urbanas de la zona de monumentos. Su primera tarea fue liberar del comercio ambulante lo que denominó el perímetro A, que comprende desde la Alameda central hasta Circunvalación en sentido oeste-este, y desde la calle José María Izazaga hasta República de Ecuador en sentido sur-norte.

Recuerdo muy bien la mañana del 12 de octubre de 2007, cuando las autoridades desalojaron a 26 mil vendedores ambulantes que ocupaban las banquetas de alrededor de 200 manzanas próximas al Zócalo y a la Alameda. No sé si haberlo hecho justamente el Día de la Raza —la conmemoración del Descubrimiento de América— tenga algún significado o motivo estratégico, pero aquello fue impresionante y desencadenó una lucha entre la policía y los vendedores que hasta la fecha no ha terminado.

Según el gobierno, la principal causa del deterioro de los edificios del Centro Histórico es su condición de uso comercial. La autoridad opina que, a pesar de que durante el día casi 2 millones de personas visitan el barrio, el hecho de que solamente 150 mil habitan allí permanentemente es la causa del mal estado de los inmuebles, ya que estos se utilizan para el comercio en la planta baja y sus pisos superiores se ocupan solamente como almacenes.

Me parece una postura muy discutible, ya que si algo he aprendido en los años que he trabajado trabajo en el centro, es que es una zona rebosante de vida y con el tejido social más compacto que he conocido. El Centro Histórico de nuestra ciudad es un lugar de contingencias, de acuerdos directos entre las personas, donde la figura de la autoridad es ignorada o vista como un obstáculo para la realización de las actividades de sus pobladores.