La crítica: Terminal Axolotl

La obra de Diego Álvarez Robledo que resultó un éxito en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico hace casi dos años, nuevamente se estrena en una versión revisada.
Madurez para interpretar al espectador.
Madurez para interpretar al espectador. (Especial)

México

Diego Álvarez Robledo es un joven dramaturgo y director que demuestra que el trabajo en el teatro no termina cuando se estrena una obra. Intersticios (ya reseñada en este espacio), que tuvo temporada en el teatro El Milagro, duraba poco más de dos horas al momento de presentarse por primera vez al público. Recibió comentarios respecto a la duración y lo reiterativo de algunos pasajes, y Álvarez Robledo la ajustó a poco más de media hora para su reposición en el teatro El Galeón del INBA. Me cuentan que algo similar pasaba con Terminal Axolotl, que resultó un éxito en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico hace casi dos años, y que nuevamente se estrena en una versión revisada. Tal gesto de este dramaturgo me parece digno de todas las alabanzas porque habla de una inesperada madurez para interpretar las opiniones y las reacciones del espectador a favor del trabajo artístico. Y eso no suele ser el común denominador de los creadores de la escena, que muchas veces nos empecinamos en aburrir aunque sepamos o intuyamos dónde el espectáculo pierde la atención del público. Y con esto no hablo de complacencias sino de eficacia.

Ambas obras forman parte de la Trilogía Terminal que Álvarez Robledo se ha propuesto escribir y aún no concluye. En las dos de referencia vemos rasgos en común tanto en los universos de personajes desesperanzados o con una tormenta espiritual (no religiosa) que recuerda la frase del Woyzeck de Büchner: “Todo hombre es un abismo y se marea cuando se asoma en él”. En cuanto a procedimientos dramatúrgicos, la estructura se construye a partir de personajes sin ningún lazo pero que confluyen de alguna manera, incluso sin terminar por conocerse. En Terminal Axolotl, amén de los desesperados estados de ánimo que habitan a los cuatro protagonistas, el común denominador es el viaje a Xochimilco que deben emprender para encontrar al mítico y en peligro de extinción axolotl. El tejido de estas historias se da de manera fragmentaria pero espléndida. Quizá la que más llama la atención es la del joven gringo con un cáncer terminal de colón que busca desesperadamente al axolotl para alargar su vida. Esta obra es también el retrato muy poco halagüeño de una generación.

La escenografía y la iluminación son de Braulio Amadís, y las espléndidas actuaciones de Giovanni Gamba, Sofía Sylwin, Aldo González y Nara Pech. Con Terminal Axolotl el autor ganó el Premio Nacional de Dramaturgia Joven Gerardo Mancebo del Castillo 2011.

Teatro El Galeón del Centro Cultural del Bosque, Reforma y Campo Marte s/n, atrás del Auditorio Nacional. Lunes 19:00 horas, martes 20:30. Últimas funciones.