La crítica: Teatro: El viaje de Ulises

La Valentina Teatro visita la Ciudad de México en breve temporada; trae de Jalisco una muestra de lo que en su estado se hace bastante bien: teatro para niños.
Recreación de la violencia.
Recreación de la violencia. (Mariana Román)

La Valentina Teatro visita la Ciudad de México en breve temporada; trae de Jalisco una muestra de lo que en su estado se hace bastante bien: teatro para niños. La agrupación, capitaneada por las incansables Circee Rangel y Karla Constantini, lleva ya varios años indagando en la construcción de un discurso inteligente —y hasta perturbador— del teatro que se dedica a jóvenes audiencias. La batalla contra la alienación de tales públicos, además, solo se puede emprender desde una inteligencia lúdica que genere una empatía con aquello que se presenta.

La compañía ha acercado a dramaturgos a sus procesos al tiempo que ha generado talleres con niños para aprender de ellos cuáles son los universos en que están hoy inmersos, cuáles sus preocupaciones, dolores e ilusiones. Las conclusiones son claras: los niños en México están atravesados por la violencia, y la inocencia rosa que se les suele atribuir como condición sine qua non pasa a ser una idea de los adultos. La verdad es otra: miles de niños aprenden a convivir con el dolor y la violencia, han visto muertos por la guerra que vive México: les han desaparecido a algún pariente o son víctimas, de una u otra manera, del estado de cosas.

El Sistema de Teatros de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México programa de esta agrupación tapatía El viaje de Ulises, escrito por Verónica Maldonado y dirigido por Beto Ruiz. Clara, abuela de Ulises, lee todas las noches un fragmento de La Odisea antes de dormir. El libro, descubrirá luego Ulises, carece de ciertas páginas que han sido arrancadas deliberadamente para que no se entere de ciertas cosas. Así, también a la vida de Ulises le han arrancado hojas: faltan sus padres y los eslabones de historia que explican tal ausencia. De eso no se habla, ni tampoco del pueblo (la Concordia) que han dejado atrás desde que "aquello" ocurrió, cuando Ulises era muy pequeño. Gracias a la intervención del tío abuelo Virgilio, Clara accede a regresar a la Concordia en un viaje iniciático en donde la fantasía del pequeño se mezcla con el mundo homérico para descubrir, al fin, que sus padres desaparecieron a manos de un criminal de la zona.

Parece una historia cruda que Maldonado ha escrito ex profeso para La Valentina. Sin embargo, el tratamiento que se da tanto a nivel textual como escénico hacen que los pequeños espectadores se enfrenten a lo que ya escuchan a diario de una manera diferente y entrañable. Actúan Jesús Hernández, Circee Rangel, Karla Constantini y Alberto Sigala.

Teatro Sergio Magaña, sábados y domingos, 13 horas. Hasta el 6 de diciembre.