La crítica: Teatro: 'Los náufragos'

Ya voy tarde. Una hora y 15 minutos no han sido suficientes para intentar llegar a la Casa del Lago desde Churubusco y Tlalpan, donde me encontraba.
“¿Quién es verdaderamente loco?”.
“¿Quién es verdaderamente loco?”. (Especial)

México

Ya voy tarde. Una hora y 15 minutos no han sido suficientes para intentar llegar a la Casa del Lago desde Churubusco y Tlalpan, donde me encontraba. Nada indica que llegaré a tiempo. Son 75 minutos atrapado en el tráfico intentando poner en práctica las artes de chofer de pesero, sorteando obstáculos para ganar distancia centímetro a centímetro y metro a metro, acortarla un tanto para sentir que se puede lograr. Los otros conductores hacen lo propio. Cientos de ellos en una carrera paralítica y de ánimos desenfrenados y furiosos. Más de uno (yo mismo) con ganas de matar a los vecinos que en sus autos procuran no ceder un milímetro al otro. Todos con la elección de movernos en nuestros autos confortables (eso sí, llenos de rabia o frustración) en lugar del transporte público.

Y ahí vamos, en esa tortuguesca carrera hacia algún anhelo. Ocurre, de pronto, el milagro: los coches al frente mío comienzan a circular a más de 5 y 10 y 25 y 33 kilómetros por hora (no rebasamos la velocidad mental de Miguel Ángel Mancera, por lentísima que sea, para que no nos multe). La neurosis parece ceder porque alcanzar el objetivo se acaricia en un ansia sorda. Las rejas de Chapultepec anuncian la proximidad de la entrada a la Casa del Lago de la UNAM. Ruego porque no haya un guardia con ínfulas de gobernador de la ciudad que retrase —o impida— la entrada. Todo bien. Ya estoy en el camino estrecho, separado de la ciudad rugiente, y faltan dos minutos para que comience el teatro. El cosquilleo irritado aminora, pero entonces, a 30 metros, un tipo rapado a coco viene en pijama y con bata por el medio del camino, haciendo caso omiso de mis luces altas. Tengo que frenar de plano porque el hombre, que no dudo en catalogar inmediatamente de loco, llega caminando hasta el cofre de mi auto, hace unas muecas que no acusan que se entere de que estuvo a punto de ser arrollado, y finalmente se aparta y me deja continuar. Pienso que se ha escapado de un sanatorio y que yo debería hacer algo, no sé, auxiliarlo o canalizarlo con alguna autoridad. Continúo mi camino hasta la Casa del Lago y me doy cuenta de que otros como el rapado a coco deambulan. ¡Puta madre, es la propuesta de la obra Los náufragos, de Guillermo León, bajo la dirección de David Psalmon con el colectivo TeatroSinParedes!

"¿Quién es verdaderamente loco? —leo en el programa de mano—. ¿El hombre atrapado en el tráfico que se dirige hacia una oficina donde se encerrará para vender los productos innecesarios de una empresa que pertenece a alguien que nunca ha visto en su vida, o esa mujer indigente que camina libremente en la acera?".

Casa del Lago, jueves y viernes 20:00, sábados y domingos 18:00. Hasta el 7 de febrero. Elenco: Sergio Ramos, Beatriz Luna, Indira Pensado, Regina Flores Ribot, Josué Cabrera y Karim Torres. No se la pierda.