La crítica: ¿Quijotitos a mí?

Entre las credenciales de Fernando del Paso para obtener el Premio Cervantes, habría que destacar este Viaje alrededor de El Quijote que fue publicado originalmente en 2004.
"Viaje alrededor de El Quijote". Fernando del Paso. Biblioteca Cervantes. Fondo de Cultura Económica/Universidad de Alcalá. México/España, 2016.
"Viaje alrededor de El Quijote". Fernando del Paso. Biblioteca Cervantes. Fondo de Cultura Económica/Universidad de Alcalá. México/España, 2016. (Especial)

Entre las credenciales de Fernando del Paso para obtener el Premio Cervantes, además de su narrativa (con cuatro novelas, tres de ellas de gran extensión, que son el eje de su obra), habría que destacar este Viaje alrededor de El Quijote que fue publicado originalmente en 2004. Una reedición del tomo ensayístico fungió como figura protagónica en la ceremonia de entrega del galardón. Se agregó a la Biblioteca Cervantes; y para ello, como en preparación para el baile, el tomo fue vestido elegantemente en pasta dura y camisa colorida, con listón separador y los interiores en papel cuché... Se transformó, pues, en un ejemplar de colección, para tenerse en las manos o ser colocado en un sitio especial de la biblioteca.

Pero hay que leerlo. Recorrerlo como recorre Del Paso, con esta idea de la lectura como viaje, la muy amplia crítica cervantina o quijotesca, sin ánimo erudito aunque con gran conocimiento de causa. Con sabiduría pero también con gozo. Y sin perder el piso de lo esencial, que es la lectura directa de la obra. Dice en algún momento: "Bienaventurados los lectores que se acercan por la vez primera a El Quijote con el alma pura. Les recomiendo que prescindan de toda crítica, y también de los prólogos, advertencias y dedicatorias de Cervantes para que conserven, así, su inocencia, de la primera a la última página".

Recuerda Del Paso, por cierto, su encuentro con la novela, a los diez años o doce años, cuando quedó fascinado tanto por el texto como por las ilustraciones de Gustav Doré. Dice haberse divertido con El Quijote como se entretenía con Salgari, Dumas o Verne. Su regreso a ese universo de parodia caballeresca fue muy posterior; y esa obsesión tardía se transformó en un largo viaje.

Quienes han leído las novelas de Del Paso se percatan que asunto que es de su interés lo investiga exhaustivamente. Se está ante un novelista que parece saberlo todo de casi todo. Palinuro de México, por ejemplo, lleva al exceso el ánimo enciclopédico; y algo similar ocurre con Noticias del Imperio, en donde el autor no se pierde en los pantanos de bibliotecas y hemerotecas para armar el rompecabezas complejo de esa trinidad conformada por Juárez, Maximiliano y Carlota.

En cuanto a El Quijote, imagina Del Paso al libro de Cervantes, pero también al personaje, como el astro que domina todo un sistema planetario que es la crítica sobre la obra y los comentarios acerca esa triste figura. Planetas y satélites son visitados por este viajante-lector; y ahí atiende tanto las luces como las sombras, definiciones acertadas o equívocos curiosos, en la odisea de un quijotesco cervantista.