La crítica: Oquedad de la memoria

La minucia, la imperfección, las obsesiones y la alegría de vivir instantes de anarquía son algunas constantes que se desarrollan en este libro de corte misceláneo.
"soledad.piedra". Edson Lechuga. Ediciones Cal y Arena. México, 2016.
"soledad.piedra". Edson Lechuga. Ediciones Cal y Arena. México, 2016. (Especial)

Se trata de una recopilación de textos que dan la impresión de ser autónomos, pero a la vez están hilvanados por varios asuntos en común: los viajes, la soledad, los encuentros fortuitos, el rostro de mujeres desconocidas, el erotismo, el abandono, el suicidio, la escritura y la lectura. Es una apuesta literaria que busca despertar los sentidos y, en cierta forma, invita a reflexionar que acaso vivimos anestesiados, inmersos en una zona de confort que no nos atrevemos a romper.

La minucia, la imperfección, las obsesiones y la alegría de vivir instantes de anarquía son algunas constantes que se desarrollan en este libro de corte misceláneo. Aquí se convoca al ensayo y se encuentran bifurcaciones hacia el relato breve, el monólogo interior, la bitácora de viaje y la prosa fragmentaria.

Edson Lechuga (México, 1970) es un narrador que ha publicado de forma paralela en México y en España. Una voz narrativa que se siente cómoda al emplear un estilo de prosa más cercano a un susurro que a un tono más enfático. Juega con el lenguaje, trastoca fronteras y al hacerlo experimenta con el vertiginoso flujo de las emociones. Su lectura recuerda que un libro de viajes es un género abierto, un cuaderno arbitrario. Apunta: "qué hacer con la oquedad que se acumula en los viajes, dónde ponerla. con qué fin. te preguntas en medio de la sucia.nada del avión, en el anonimato de trescientos pasajeros echándole voluntad a la travesía de las horas de vuelo".

En soledad.piedra se tiene la idea de que el monólogo de corte biográfico aborda temas banales, cuando en realidad se exteriorizan otros asuntos más profundos y cambiantes, como es el comportamiento mismo del ser humano.

Mientras una mujer desconocida duerme en la cama de uno de los protagonistas de sus narraciones, Paolo Ardengo garabatea un poema reducido a seis palabras: "ansiedad/vaguedad/otredad/oquedad/soledad/edad." Es un hombre que está a punto de suicidarse y que la planta del pie izquierdo tiene tatuado: "Esta vida" y en el derecho: "Es una mierda".

Para Sergio González Rodríguez, "en cada cuento Edson Lechuga entrega una sustancia prodigiosa e insólita que une fulgor, comprensión, ternura y el asomo de una fuerza salvaje y contenida, propia de la mejor literatura".

Habría que recordar lo escrito por Gaston Bachelard en La intuición del instante, donde apunta: "Nada de lo que somos nos es dado y todo lo que de humano somos es producto de una metamorfosis. Todo surgimiento de conciencia 'repercute' en los profundos pasadizos donde se entenebra nuestro pasado, y todo nuevo instante proyecta su luz nueva sobre realidades jamás comprendidas cabalmente".