La crítica: Entre la Onda y el Crack

Corrientes literarias en las que se respiran aires de juventud de los años 70s.
Obras reunidas IV. Ensayos de literatura mexicana del siglo XX. Margo Glantz. Fondo de Cultura Económica. México, 2013.
Obras reunidas IV. Ensayos de literatura mexicana del siglo XX. Margo Glantz. Fondo de Cultura Económica. México, 2013. (Especial)

México

Desde 2006, el Fondo de Cultura Económica comenzó a publicar la obra reunida de Margo Glantz. El primer tomo contiene ensayos sobre literatura colonial; el segundo recopila textos narrativos como Las genealogías, El día de tu boda, Doscientas ballenas azules, Síndrome de naufragios y De la amorosa inclinación a enredarse los cabellos (es decir, nada de lo que se ha publicado bajo los sellos ERA y Anagrama); el tercero muestra sus ensayos de literatura mexicana del siglo XIX y, finalmente, el cuarto está dedicado a sus ensayos de literatura mexicana del siglo XX.

En una ocasión, Glantz comentó que si publicaran todo lo que había escrito podrían editarse ocho tomos. Y que tenía varios libros en puerta: un par de crónicas de viaje, una novela, la vida de Sor Juana en una novela gráfica, entre otros proyectos. Por el momento, la obra reunida queda fijada en cuatro tomos.

En el tercer apartado de este volumen se encuentra Onda y escritura en México: jóvenes de 20 a 33, publicado en 1971, en donde Glantz dio una fisonomía crítica a la obras de la literatura de la Onda, señaló estereotipos y se ocupó de nombrar a la generación: “Los jóvenes iniciados en la Onda utilizan el albur que el lumpen les proporciona y lo aliñan con la cadencia del rock para formar esa nueva clase humana, citadina y pequeñoburguesa que manufactura al narvartensis típico de las páginas de Agustín, Sainz o García Saldaña”.

Lo escrito por Glantz en su momento generó polémica e, incluso, después de 40 años, para los narradores sigue siendo incómodo este acercamiento a su narrativa. En La Onda diez años después: ¿epitafio o revalorización?, la autora se pregunta: “¿Escribir dentro de la Onda sería ingresar dentro de un discurso narrativo que nos colocaría de inmediato, y sólo por estarlo escribiendo, en un esquema de rechazo a valores anquilosados y descubrir una nueva forma de entender la realidad? […] ¿O nos enfrentamos a un documento sociológico, quizás al de los jóvenes como nueva clase social en el mundo? ¿Es por tanto un nuevo realismo, ahora sí el verdadero?”

Después hurgar en la narrativa joven de los años setenta, se incluye otra reflexión de una generación que publicó un manifiesto, cuando en realidad se trataba de un marketing editorial para lanzar a nuevos autores. En “La literatura después de Borges: el Crack”, como se titula el texto de Glantz, a partir de una entrevista a Ignacio Padilla la ensayista discrepa en varios puntos y hace notar varias imprecisiones de una generación que en su momento se presumió contracultural y alejada de las instituciones.