La crítica: Música: El piano: amigo y confidente

Tal era la cercanía del compositor, cantante, arreglista, pianista, productor y buscador de talentos Allen Toussaint con su instrumento. 
Allen Toussaint (1938-2015).
Allen Toussaint (1938-2015). (Skip Bolen/Efe)

México

Perder un piano Steinway durante el huracán Katrina en Nueva Orleáns fue para él muy doloroso, porque, como dijo en una entrevista, "podría decir que era un amigo querido y mi confidente". Tal era la cercanía del compositor, cantante, arreglista, pianista, productor y buscador de talentos Allen Toussaint con su instrumento. Todavía el lunes en Madrid se le escuchó en el Teatro Lara, en un concierto resumido por uno de sus seguidores con la frase: "El Teatro Lara es una fiesta sureña gracias al gran Allen Toussaint".

Esa misma noche un ataque cardiaco acabó con la vida del músico que aprendió el piano de una manera autodidacta y que fue maestro de muchos. Originario del barrio de Gert Town en Nueva Orleáns, grabó su primer disco como líder en 1958, The Wild Sounds of New Orleans, y desde los sesenta se convirtió en un músico, productor y compositor de primera línea que brindó éxitos a músicos como Al Hirt, Aaron Neville, Otis Redding, Lee Dorsey, Irma Thomas, los Yardbirds, Glen Campbell, The Band, Patti LaBelle, los Rolling Stones, Ernie K-Doe, Elvis Costello y muchos otros.

Si no es tan conocido como Dr. John se debe a que no era dado a hablar sobre sí mismo ni achacarse leyendas de vudú o cosas por el estilo. "No acostumbro hablar sobre mí. Hablo en el estudio con los músicos o a través de mis canciones", decía el pianista, que transpiraba los géneros de Nueva Orleáns y los incorporaba a su caballeroso estilo.

En una entrevista para Redbull Music Academy Daily, Toussaint explicaba que la música de Nueva Orleáns era muy distintiva (como se puede escuchar en su entrañable disco The Bright Mississippi). Esto se debía, explicaba, "a las bandas de metales, los indios Mardi Gras y el ritmo con el que funcionamos. Y por ser un poco más lentos —y no se trata únicamente del ritmo al que nos movemos a lo largo del día—, ideológica e históricamente nos aferramos más que otros al viejo encanto. Esos elementos tienen una gran influencia en lo que somos. Y debo mencionar a professor Longhair —el Bach del rock, como le llamo—–, quien tiene una gran influencia en nuestra música. Es el alcalde de nuestra música".

Escucharlo en el Festival Internacional de Jazz de Montreal en una iglesia acondicionada como sala de conciertos fue una experiencia espiritual, divertida e inolvidable. Elegante y generoso en piano y voz, Toussaint revivió para el público una música entrañable, mientras explicaba con voz suave la génesis de canciones que seguirán escuchándose durante mucho tiempo.