La crítica: Música: Ahí les va la música

Con su sonrisa bonachona, en la página de Facebook de Tex Tex, Lalo Tex da la bienvenida con esta frase: Cuando te realizas en la vida, puedes decir que has encontrado tu toque mágico.
Lalo Tex, El Muñeco Mayor.
Lalo Tex, El Muñeco Mayor. (Armando Saldaña )

México

Con su sonrisa bonachona, en la página de Facebook de Tex Tex, Lalo Tex da la bienvenida con esta frase: Cuando te realizas en la vida, puedes decir que has encontrado tu toque mágico. El guitarrista y cantante, que se realizó en Tex Tex con un estilo musical machacante y contundente, enriquecido con unas letras directas y desparpajadas, ha dejado huérfanos a los seguidores de su toque mágico. Por eso, Yiro Nava le dice al músico que falleció el lunes pasado: "De morrito fuiste mi ídolo, te veía seguido en las tocadas que armaba mi tío Memo el Gordo. Un abrazo hasta donde te encuentres".

Con su buen humor en la punta de la lengua, en una entrevista cuando el grupo empezaba a despuntar, hace dos décadas, El Muñeco Mayor, como se le conocía, me explicaba el motivo de su éxito entre los chicanos y otros latinos en ciudades como Los Ángeles y Chicago: "Al encontrar a un trío de morenazos que les hablan en su idioma y que les valen madres las buenas formas, la gente se divirtió. Eso, aunado a nuestra música que tiene muchas bases de rhythm and blues y hasta de bolero, se les quedó bien grabado. No fuimos con la onda de decir: véanme qué guapo estoy o cómo agarro mi guitarra o cómo me paro. Simplemente la actitud fue: ahí les va la música".

Era la época del llamado rock alternativo, por lo que el guitarrista y cantante afirmó con humor: "Ahora hacemos rock alter-nativo. Más que nada es un rock mexicano, porque no existe la intención de querer parecernos a nadie. Al principio yo quería sonar como Ritchie Blackmore o cantar como Freddie Mercury. Ahora prefiero dejar que hable la música y hacerla sin ningún compromiso".

En tono más serio, contaba que de jovencito se rebelaba "contra las imágenes cuando veíamos a Pedro Infante o Jorge Negrete, que después de que una chava los mandaba a la goma se empedaban con mariachis, llorando y todo el rollo. Pensaba que si cantaba estas derrotas, la banda iba a decir: 'Que no manche'. Ahora sé que puede haber alguien a quien también haya pasado por lo mismo y al escucharnos se sienta bien".

Citaba entonces "Súbete al tren", una canción que invita a dejar el masoquismo: "No vale la pena pensar todo el tiempo en que eres el que sufre más, el que tiene menos dinero o que todos los demás tienen la culpa de lo que te pasa. Tienes que subirte al tren de la vida, porque éste no se para".

A Lalito se lo llevó el tren, pero debe estar haciendo reír hasta al mismo San Pedro con una canción sabrosa como "Te vas a acordar de mí", "El toque mágico" o "Dinero". Adiós, Muñeco.