La crítica: Libertad en la fábrica

Al interior, lienzos de madera color melaza se combinan con planchas de metal, pesadas y suaves; aire, luz, opulencia discreta.
Museo Jumex.
Museo Jumex. (Luz María Carmona)

México

Es el Museo Jumex un inmueble tan grato y elegante como ramplón y chapucero resulta, tras su casco de espejuelo, el colindante Museo Soumaya, víctima de una progeria provocada por su mal resuelta y peor acabada grandilocuencia pastelera. En el nepotismo se lleva la penitencia.

Consigue David Chipperfield una pulcra retórica aperturista, una estimulante confusión entre el dentro y el fuera. De ella hacen eco el sombrío parque de angustias montado en el estacionamiento subterráneo y, por lo alto, la fanfarria galáctica de masas estelares, apenas aligeradas por las generatrices filamentosas de Fred Sandback.

Al interior, lienzos de madera color melaza se combinan con planchas de metal, pesadas y suaves; aire, luz, opulencia discreta. Al exterior, aristas industriales de enanito pugnaz nos recuerdan que, por mucho que se vistan de nubes, estas señorazas enjambradas en torno al panal arrastran su Ecatepec.

“El arte –sentencia Bourdieu- es uno de los principales sitios de negación de lo social”. Y tanto, que aun desde su búnker enclavado en medio de la violencia económica, se las arreglan los intelectuales a sueldo para negarlo. Todos aluden a lo “significativo” que resulta el emplazamiento fabril, pero ninguno aclara el significado. Jessica Morgan reflexiona sobre los envases de jugo apilados al lado del arte embalado. El jugo financia el arte, claro, pero: ¿cuántas pilas de fruta licuefacta equivalen a una obra embalada? Pregunta chata. Antes bien: ¿De cuántas horas de trabajo ajeno se enchaleca por jornada el capitalista para poder adornarse de arte?

Lo que nos promete Patrick Charpenel es “una plataforma de resistencia, conocimiento y crítica”. ¿Y qué vamos a conocer? ¿Las impunes travesuras fundacionales (bloqueo de carretera principal con vehículo de la empresa)? ¿Lo mucho que afectó a Warhol la muerte de Kennedy? ¿Derecho fiscal aplicado al arte? Sin duda: la gran libertad propiciada por el capitalismo.

Al lado de una crítica gremial y corporativa que da por sentada la importancia del arte, existe otra, antropológica, que señala la fatalidad material de que toda sociedad encuentre sus formas, siempre contemporáneas, de manifestar todos aquellos atributos que nos dan ciencia, diseño, propaganda, deporte, guerrilla, “arte”... Es esta la crítica que urge, pues de ella se desprende la absoluta intrascendencia, cuando no desgracia, de que un señor muy pudiente nos ponga al corriente de sus compras.