La crítica: Imagen y velocidad

La duración corpórea cede su lugar a la intensividad del instante escenificado.
UMA Project. Videoinstalación. 2011.
UMA Project. Videoinstalación. 2011. (Especial)

México

En su afán por comunicar cuanto antes la derrota del persa, recorre el soldado griego los 42 kilómetros que median entre Maratón y Atenas. Hoy viajan los triunfos bélicos "en tiempo real", con menoscabo del no menos real espacio donde se pudren los cuerpos mutilados. La duración corpórea cede su lugar a la intensividad del instante escenificado.

Así las cosas, ¿qué puede pretender otra filmación de un remoto acontecimiento deportivo? ¿Efecto de realidad? ¿Función elegiaca de unas imágenes de lo que pronto dejará de existir: el esfuerzo físico en una costa prístina?

Al contrario, se trata en este tríptico videográfico de ahondar en las duras paradojas exploradas por cuantos artistas y filósofos se han percatado de la novedad del momento actual, en el que se fragua una nueva conciencia fundada, ya no en las percepciones corporeizadas del mundo visible, sino en la ubicuidad de las prótesis visuales.

De ahí que se libre una lucha difícil. Si por un lado se pretende sumergirnos en la intensidad psíquica del tiempo del corredor, por el otro se avanza con paso firme hacia la desencarnación de la experiencia colectiva. ¿Cómo transmitir con medios meramente audiovisuales la sudorosa sal de la marina, el dolor de los calambres, la euforia de las endorfinas y la posesión entera, a pulmón lleno, de un paraje real?

Los medios desplegados al efecto son admirables. Desde la vertiginosa fotografía aérea hasta el bucolismo de la cámara fija, las tres pantallas son otras tantas voces de canon veloz, imantado horizonte de inversiones, simetrías, líneas de fuga contrapuntistas. A una misma población costera nos acercamos en tres tiempos distintos y simultáneos. O bien, si en la pantalla derecha se nos abalanza la playa, en la del centro, cenital, huye la espuma por abajo, mientras por la izquierda se nos aleja el verdor del campo. Mundo vorágine.

Frente a la estética de la desaparición, himnos también a la quietud. Un plácido paisaje fluvial se despliega a lo largo de dos minutos y de tres canales. Entre dos lugareños duerme el perro sobre redes todavía de pesca.

Menos apocalíptico que Virilio, no teme Belting la desertificación de la experiencia corporal. Es en el cine —afirma— más que en otro lugar alguno, donde el espectador se reconoce a sí mismo como el vivo lugar donde radican las imágenes.

UMA Project. Videoinstalación: hasta el 30 de marzo. Documental: miércoles 26 de marzo a las 19:30 horas. Ex Teresa Arte Actual.