La crítica: Cultura en el DF /I

Del presupuesto para cultura, en México se gasta entre 80 y 90 por ciento en operación y burocracia.
Mancera se tardó mucho en rectificar.
Mancera se tardó mucho en rectificar. (Javier García)

México

El Gobierno del Distrito Federal (GDF) destina 2 por ciento de su presupuesto al sector Cultura. Solo 0.3 por ciento es asignado a la Secretaría de Cultura (SC), en tanto 1.7 se distribuye en las delegaciones. Esto es un error fatal que denigra aún a la inteligencia más pobre. Es urgente fortalecer a la SC del GDF quitándole a las delegaciones los miles de millones que no solo no se gastan en un proyecto cultural articulado (inexistente), sino que además terminan funcionando como la caja chica de los Señores Delegados. Del presupuesto para cultura, en México se gasta entre 80 y 90 por ciento en operación y burocracia. La tarea sustantiva y quienes la hacen posible (los artistas) reciben las migajas, situación que hace imposible un verdadero desarrollo en la cultura y el arte, y por tanto el servicio público que de ello debiera derivarse.

Revertir esta situación es un toro al que deben entrarle el gobierno federal y el GDF. Una política cultural sólida debe estar en manos de especialistas probados en la gestión cultural y no necesariamente en compañeros artistas que no poseen tal capacidad. Si el personaje que usted elija reúne ambas cualidades sería magnífico. Necesitamos al frente de la SC del GDF a profesionales que escuchen, que acepten a los gremios artísticos como interlocutores y no descalifiquen a nadie.” Esta cita forma parte de mi participación en junio de 2012 en un foro sobre cultura con el entonces candidato a jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera.

La sensación que me queda después de un año perdido en el rubro de cultura es que Mancera se tardó mucho en rectificar. Durante 2013 solo brillaron, en alguna medida, las artes escénicas, que suelen tener de por sí mucha visibilidad en las instituciones difusoras de la cultura. Fue gracias a los buenos oficios de Ángel Ancona al frente del Sistema de Teatros que la SC tuvo alguna presencia (si bien lo administrativo resultó una tortura y aún le deben a artistas sus participaciones). La llegada de Eduardo Vázquez Martín como secretario de Cultura tiene que resultarnos una buena señal que deberá ir acompañada de recursos económicos para que alcance a ser un cambio contundente. Como menciono en la cita (información de 2012), la distribución de los dineros a las delegaciones no necesariamente se ha traducido en una política cultural para la ciudad. Durante 2013 nadie pudo explicarnos de qué iba el proyecto de cultura para el DF. Esperamos en 2014 nuevos bríos y claridades con Vázquez a la cabeza.