La crítica: Apología de la panza

Fachon models es una película de Rafael Montero que aborda una situación dramática nada ajena a la cotidianeidad de todos.
Una situación dramática cercana a todos.
Una situación dramática cercana a todos. (Especial)

Me siento satisfecho por ser testigo una vez más, que ni el internet ni los súper plasmas hogareños que proyectan blu-ray ni la tecnología más desarrollada, tienen la capacidad de concentrar al público como la sala de cine más sencilla. La experiencia que brinda el público anónimo no tiene parangón, porque bajo ninguna circunstancia se compara la carcajada genuina que le da fuerza al chiste o a la acertada actitud sorprendida del personaje en la oscuridad fluctuante, con la soledad omnipresente de la pareja o familia en cualquier casita. Admito que la satisfacción pone de buenas y se convierte en alegría cuando se trata, sobre todo, de una película mexicana.

Con una sala de cine llena de jóvenes y uno que otro adulto involucrado en los avatares del cine mexicano, Fachon models, la reciente película de Rafael Montero, llega a la gente y da gusto escuchar que se ríe no de la simple grosería o del gag torpe, sino de una situación dramática cercana a todos y  que está tratada como una acertada comedia: el comedor compulsivo y su panza. 

La panza siempre es motivo de tensión, sobre todo en los hombres que se atreven a enamorarse de una mujer bonita: los hace inseguros, temerosos y torpes. El comedor compulsivo sabe que las horas de ejercicio y las dietas angustiantes sólo terminan convirtiéndose en un suplicio, que no lograrán llamar la atención de la mujer soñada. Fachon models va contra ese cliché y permite un acercamiento real y humano a dos problemas de salud pública en cualquier parte del mundo: los comedores compulsivos y el amor. 

Una panza crecida es el problema más ridículo por antonomasia, por eso se hace comedia y nos reímos de ella y de quienes la padecen. Lo extraordinario en Fachon models es que la panza puede servir de almohada mullida para alivianar una borrachera y que la princesa caramelo puede abrazarla como si se tratara de un osito de peluche. ¡Imposible evitar la carcajada!  

La realización de Rafael Montero es impecable, muestra su colmillo retorcido de experticia, sabe medir la historia, detenerla, impulsarla, sorprendernos con la muerte de Claudio, un ejemplo de voluntad y actitud, además de estar bien interpretado por Edgar Vivar, y sabe emocionarnos con un final digno por tener la mejor panza.

Al terminar la película, la gente sale satisfecha: se nota en su sonrisa y en sus comentarios sobre sus panzas, no podemos evitar darnos cuenta que una historia que se narra bien, sigue siendo por mucho, la mejor forma de pasársela bien un rato.

...................................................................................................................................................................

“Fachon models” (México, 2013). Dirigida por Rafael Montero García. Con: Eugenio Bartilloti y Adriana Louvier.