Corren y bailan en festejo sobrevivientes de cáncer

El Incan, Sedesa y los pacientes sembraron 310 árboles con el fin de recordar a la población que la enfermedad no es una sentencia de muerte.

México

Cientos de sobrevivientes del cáncer, acompañados de sus familiares y vestidos de blanco, efectuaron una caminata de casi tres kilómetros. Bailaron y cantaron al ritmo de Margarita, La diosa de la cumbia y Pablo Montero, y sembraron 310 árboles alrededor del estadio y gimnasio urbano del Bosque de Tláhuac, con el fin de recordar a los mexicanos que las neoplasias malignas no son ni deben verse como una sentencia de muerte.

En el Día del Superviviente de Cáncer, el secretario de Salud (Sedesa) del gobierno de la Ciudad de México, Armando Ahued Ortega, recordó que “80 por ciento de la posibilidad de curar el cáncer se debe a que la persona llega oportunamente” para su atención a los servicios médicos, ello durante la reunión que tenía como lema: “Una esperanza de vida”.

En México, cerca de 1 millón de personas han sobrevivido a la enfermedad y se calcula que para 2030, aproximadamente 30 por ciento de la población habrá enfrentado este mal. Por ello el Patronato del Instituto Nacional de Cancerología (Incan) busca impulsar un día que celebra las personas que luchan contra el cáncer y han aprendido a vivir con este padecimiento.

Los antecedentes

El funcionario de salud, en compañía de Abelardo Meneses García, director general del Incan, resaltó la importancia de reinsertar en la vida laboral y social a los supervivientes de cáncer, quienes se enfrentan a fuertes problemas de discriminación por tener un antecedente con este padecimiento.

De acuerdo con Meneses, el Registro de Supervivientes de Cáncer del Incan, lanzado el año pasado, indica que la mayoría es apta para regresar a su vida laboral y social, 73 por ciento se ha reincorporado a las actividades cotidianas que tenían antes del tratamiento; sin embargo, estas personas sufren de alteraciones psicosociales como temor a una recaída, depresión, dificultades económicas, problemas familiares, ansiedad, percepción negativa de autoestima y disfunción sexual.

“Las mejores historias de éxito son las de los supervivientes, ellos nos pueden enseñar cómo se cambia la vida, cómo dejamos de ser hombres y mujeres rutinarios (…) Son el mejor ejemplo. Hay que escucharlos y aprender de ellos”, destacó el director del Incan.

Festejo en conjunto

Buscando darle voz, la conmemoración de la segunda edición del Día del Superviviente de Cáncer se llevó a cabo junto con la Sedesa, que planearon una serie de eventos en el Bosque de Tláhuac. Se contó con la participación de aproximadamente 800 personas, quienes recorrieron un circuito de tres kilómetros a lo largo del bosque y su lago.

 Ahued Ortega recordó que en el país se diagnostican, cada año, alrededor de 120 mil nuevos casos de cáncer, siendo los más frecuentes los de mama, cervicouterino y ovario, y en el caso de los varones, de próstata o colon.

Por ello, el gobierno de la Ciudad de México ha realizado más de un millón de mastografías gratuitas y cerca de 800 mil exámenes de Papanicolaou, además de iniciar una campaña fuerte de ultrasonidos de ovario.

En el caso de los hombres, la secretaría de Salud local realiza otra, la cual es permanente, denominada Unos segundos hacen la diferencia. Esta es encabezada por diversos actores y deportistas, con el propósito de concienciar a la población masculina de que la mejor manera de prevenir y detectar oportunamente el cáncer de próstata es a través de la prueba de antígeno prostático, la cual consiste en la extracción de unas gotas de sangre del dedo.

La conmemoración por el Día del Superviviente del Cáncer estuvo amenizada por la cantante Margarita, Ladiosa de la cumbia, y también participó Pablo Montero, quienes pusieron a bailar con sus melodías a las personas que lucharon y vencieron el cáncer.

En esa fiesta se instalaron módulos donde se ofertaron gratuitamente a los asistentes aplicación de pruebas de antígeno prostáticos, tamizaje de factores de riesgo de cáncer de piel, una unidad móvil para la realización de mastografías y diversos test de detección para ser remitidos a los hospitales.