Soy como un 'dj' que construye imágenes: Miguel Castro Leñero

El pintor abrirá el próximo jueves una muestra de 50 de sus lienzos en la galería Ethra de la Ciudad de México.
“Me gusta la capacidad humana de construir símbolos”, dice el artista.
“Me gusta la capacidad humana de construir símbolos”, dice el artista. (Nelly Salas)

México

El pintor mexicano Miguel Castro Leñero (Distrito Federal, 1956), inaugurará el próximo 20 de marzo la exposición Fuera de registro, en la galería Ethra de la Ciudad de México. Se trata de una muestra que no fue hecha ex profeso para la galería, sino que presenta una selección de 50 lienzos que el menor de los hermanos Castro Leñero realizó en los últimos dos años de trabajo continuo.

Ex integrante del taller de grabado del Centro de Investigación y Experimentación Plástica del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Miguel cuenta que el título de la exhibición tiene muchos significados: “Fuera de registro es un término gráfico y de impresión, que implica que una imagen está desfasada o no embona en el espacio que debería quedar. Parte de este trabajo tiene que ver con esto, porque muestra ciertas incongruencias estructurales”.

Ganador de premios como el de Adquisición en el Eco Art Internacional en Río de Janeiro, Brasil, en 1992, menciona que la exhibición también está relacionada con la gráfica: “El grabado ha sido una disciplina que me ha ayudado a construir otras ideas y conceptos, porque como es un arte relacionado con la reproducción obliga a sus exponentes a ser precisos”.

Castro Leñero argumenta que en su trabajo presenta casas divididas que no acababan de integrarse y asentarse: “Es una pregunta personal. La exposición tiene que ver con esa búsqueda que tenemos los humanos por encontrar nuestro espacio profesional y personal”.

Entrevistado por MILENIO a propósito de Fuera de registro, el artista plástico habla de su forma de crear, su familia, sus gustos por la literatura, la música y sus amigos.

¿Ese espacio personal del que habla es una casa o se encuentra en otro lado?

Es una reflexión que se resume en ser uno mismo, encontrar tu espacio personal, tu idea. Este cuestionamiento también tiene que ver con que somos cuatro artistas (se refiere a sus hermanos Francisco, José y Alberto), y a veces estamos sometidos a una comparación constante.

¿Qué tanto influyó en su vida que sus hermanos también fueran artistas?

Mucho. Durante cuatro o cinco años tuvimos varios talleres juntos. Fue un proceso importante de educación visual. En esos años todo el tiempo hablábamos de pintura, íbamos a exposiciones, las comentábamos. Fue un tiempo de mucha convivencia, aprendizaje, diálogo y crítica entre nosotros. Nos obligó a superarnos. Tener tres hermanos que pintan te genera exigencia personal. El hecho de que veas el trabajo del otro y te guste te introduce en una dinámica de un nivel alto.

¿Cómo era una comida entre los hermanos Castro Leñero?

Siento que para aquellos que no eran artistas en la familia, como mi madre y mi hermana, era muy abrumadora, chocante. Nosotros estábamos chavos y no nos dábamos cuenta. Pero ahora las comprendo muy bien.

Entiendo que su abuela pintaba, y que, aunque su papá no era artista, solía llevarlos a museos todo el tiempo. ¿Cómo marcó esto en su carrera?

Mi abuela Concepción fue fundamental. Ella me educó, me enseñó a leer, a dibujar. Yo veía sus trabajos y me gustaban mucho. Era una mujer vital, estaba acostumbrada a hacer cosas visuales y eso a mí me enriqueció. Era una persona de otro tiempo que hacía cosas más artesanales.

¿Recuerda cómo fue su primer acercamiento al arte?

Hay cosas que me motivaron, y no necesariamente eran artísticas. Recuerdo una tarea de Juan, mi hermano que no es pintor, y que era una perspectiva de unas palmeras que realizó cuando estaba en sexto año de primaria. Ese dibujo me encantó. Lo tengo muy presente.

 ¿Cómo define su obra?

Me considero una especie de dj que va construyendo sus imágenes tomando imágenes de otros lados. Es una especie de juego: los dj toman discos de procesos culturales muy definidos, y en mi caso son señales. Mi obra es muy simbólica. Me gusta la capacidad humana de construir símbolos.

¿Es cierto que le gusta trabajar con texturas?

Me gusta mucho la materia. Es algo visual que vemos todo el tiempo en los muros descarapelados. Mi casa era un lugar viejo, que siempre estaba descuidado. El patio y los muros estaban rotos. Eso te construye una estética. Antoni Tàpies fue un maestro muy importante para mí en ese sentido.

¿Qué otros artistas han sido importantes en su carrera?

Me gusta mucho la pintura alemana: Alemania en la pintura es como Brasil en el futbol. Casualmente he tenido relación con algunos artistas plásticos de ese país, y la verdad he quedado muy satisfecho.

¿Qué lo inspira a hacer pintura?

La exposición está en ese camino de las cosas que me han motivado. El material que utilizo es parte de un proceso de investigación personal, donde las imágenes, de alguna manera, no son mías: son fotografías, empaques, anuncios. Las imágenes son neutras porque no están construidas específicamente para un aspecto cultural, pero tienen una belleza. No invento nada.