La construcción de un elefante muerto; una crítica

Enclaustrado en los abandonos estructural e íntimo, el personaje se aferra a una serie de manías que le dificultarán todavía más sus relaciones interpersonales.
Pablo Raphael, Armadura para un hombre solo, Almadía, México, 2013, 188 pp.
Pablo Raphael, Armadura para un hombre solo, Almadía, México, 2013, 188 pp. (Especial)

México

Durante varios lustros la Ciudad de México tuvo en su larga avenida Insurgentes la presencia de un elefante muerto. Una ambiciosa construcción que prometía ser el más grande hotel del país. La insolvencia financiera de sus propietarios, que mantuvieron con necedad el interés por finiquitar el proyecto de manera independiente, impidió la consecución de la obra. Con todo y que era única en su tiempo.

La arquitectura, modernista y apoyada en uno de sus flancos con diversos espacios a cargo del gran muralista mexicano David Alfaro Siqueiros, prolongaba los impulsos urbanos de años anteriores. En particular de la también estancada ciudad deportiva, sita no lejos de ahí, y de la cual solo se levantó un estadio deportivo y una plaza de toros.

Al paso de los años y otro tipo de intervenciones, lo que sería magno hotel resultó el ahora conocido World Trade Center, que alberga lo mismo salas cinematográficas que despachos privados. El alto edificio, visible desde buena parte del Valle de México, permanece en pie en la vieja y clasemediera colonia Nápoles.

“Armadura hueca de un gigante que espera a su guerrero”, se le identifica en Armadura para un hombre solo, la primera novela del chilango Pablo Raphael (1970), y donde a partir de un personaje central, Horus, se cuenta la historia de la construcción y con ésta la de la ciudad y su más reciente crisis habitacional.

Enclaustrado en los abandonos estructural e íntimo, el personaje se aferra a una serie de manías que le dificultarán todavía más sus relaciones interpersonales. Y desde ahí, la inconclusa mole de cemento, su memoria continuará “embebida en la curvatura cóncava de una cabeza que se ancla en el pasado”.

Como en la mayoría de las novelas urbanas que voltean su mirar narrativo a los años recientes, Armadura… refiere a los terremotos de septiembre de 1985. El suceso y los esfuerzos ciudadanos surgidos a partir de él (incluido el nacimiento de una figura política como Superbarrio, algo imaginable exclusivamente en un país como el nuestro), permitirán a Horus salir momentáneamente de su encierro.

Armadura…, novela joven que se deja leer bien, destaca por la variedad de imágenes que recobra de un lugar en otro tiempo característico del abandono y la crisis. A las que habrá que incluir las de su personaje central, agobiado por una serie de rutinas auto impuestas a lo largo de todos sus años, y a quien el desarrollo de los acontecimientos le ofrecerá un último turno para perdonarse a sí mismo.