“Aquí casi no se conocía ese tipo de delitos”

El autor, de origen italiano, charló con "MILENIO Monterrey" sobre una investigación de casi tres años enfocada a un tema en especial, las desapariciones forzadas.

Monterrey

Al investigar sobre migrantes, el periodista italiano, Federico Mastrogiovanni, descubrió una inquietud por indagar sobre desapariciones forzadas en México.

Como parte de la Feria del Libro Monterrey 2014, Mastrogiovanni presenta su obra “Ni vivos Ni Muertos”, bajo el sello Grijalbo.

El autor habló con MILENIO Monterrey sobre una investigación de casi tres años en la que las autoridades, los desaparecidos y sus familiares se entrelazan.

En el caso de Nuevo León, ¿qué panorama de la desaparición forzada encontraste?

Es uno de los estados donde más aumento de desapariciones forzadas se dieron desde 2006 a la fecha, fue uno de los casos más importantes e interesantes porque aquí no se conocía casi este tipo de delito y de repente empezó.

Nos decían compañeros de Cadhac (Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos) que las primeras desapariciones fueron de policías, su hipótesis era que no querían participar en los negocios de los grupos que operaban aquí.

¿Qué hipótesis maneja Federico sobre desaparición forzada?

La hipótesis que manejo, es un mapa de la perspectiva de la presencia de reservas de gas shale en México. Si tú pones encima el mapa de la violencia de estos últimos años, coinciden las zonas amarillas y naranjadas (de reserva de recursos) con las zonas donde hubo más violencia. Existe una correlación entre la necesidad de vaciar territorios, sembrar terror y la presencia de recursos naturales.

¿Por qué crees que se dé esta correlación entre violencia y zonas de recursos naturales?

Para que las empresas no tengan la oposición de la gente, para que se puedan adueñar de territorios. Porque la gente que tiene miedo se va, abandona sus tierras o es obligarla a venderla por nada, porque así, no se opone a los mega-proyectos.

Es una práctica que no sólo se da en México, sino en muchos lugares.

¿Esta hipótesis la ves en otros lugares del mundo?

Sí, muchos. En Afganistán, Kazajistán, en Nigeria, en muchos lugares. Grupos paramilitares que se adueñan de territorios de un día al otro, durante años hacen lo que quieren, la gente escapa, se va, se muere, se calla.

Después de un rato llegan a militarizar la zona y entran las empresas a explotar, es muy claro cómo funciona esto. Entonces, no me parecería loco pensar que está pasando esto aquí.

¿Detrás del Estado, con la hipótesis que manejas, crees que también estén involucrados los empresarios?

Son los que se benefician, es lo único que yo puedo ver.

Lo que nosotros podemos ver desde abajo es que seguramente la ciudadanía no se está beneficiando de esto, los que se benefician son por ejemplo, los que se adueñan de tierras.

Es legítimo preguntarse ¿si es un beneficio casual o si es un beneficio que fue fácil y dado por alguien más?, es una pregunta y es lo que yo manejo.

¿Cuál es el perfil que tú ves en las víctimas de desaparición forzada?

Lo que me dicen es que son jóvenes muchas veces de escasos recursos, en edad laboral. Una de las interpretaciones que escuche, por doña Rosario Ibarra, su hija, pero que me hacia reflexionar sobre el hecho de que el descontento y oposición, surge generalmente en los contextos más desventajosos de la población.

Entonces, si tú golpeas esa parte donde puede surgir una oposición, estás quitando fuerza a la oposición, es una interpretación, no digo que sea así porque no tengo pruebas, pero me parece interesante como interpretación.

Como los normalistas de Ayotzinapa… son jóvenes, de escasos recursos, de zonas rurales pero que desarrollan pensamiento crítico y se organizan y por esta razón son reprimidos desde siempre.

No es nada nuevo lo que paso en Iguala el 26 de septiembre, siempre han sido el blanco de la represión.

¿Qué tan interesados ves a las autoridades por resolver este tipo de casos?

No me parece que haya realmente un interés en resolver esto, no me parece que haya una sensibilidad, no me parece que haya la atención adecuada.

Según yo la política pública más exitosa en México es la impunidad, entonces, esto sí funciona, pero es tan frecuente que podríamos hablar de una política pública.

¿Crees que es cínica la actitud de las autoridades?

Muy cínica.

De cifras, ¿alguna vez podríamos tener estadísticas oficiales de desapariciones forzadas?

En algún momento debe de llegar, pero hasta ahora se han sacado cifras absurdas, hasta la misma Secretaría de Gobernación en diferentes momentos se contradice a sí misma, la CNDH saca números.

Cualquiera se siente en derecho de sacar números sin saber decir de dónde saca estas cifras.

En tu libro abordas el caso de desaparición del regiomontano  “Vaquero Galáctico”, ¿qué es lo que podemos encontrar en tu obra de este nuevoleonés?

Conocí y entreviste varias veces a Melchor, el papá del “Vaquero”, me pareció una persona extremadamente valiente y un ejemplo para muchos padres y madres de desaparecidos y un ejemplo del cinismo del Estado.

En el caso del “Vaquero” fue bastante evidente la participación de la Policía Regia y me pareció importante hablar de este caso como un ejemplo de muchos.

Don Melchor cada vez que lo encontré me decía ‘¿a qué le tengo que tener miedo?’, sus palabras son ‘me están matando en vida, ya rebase el miedo’.

Hace unos días el gobernador de Nuevo León, en un mensaje a la ciudadanía hablaba de “cero secuestros” en la entidad ¿Concuerdas con esta idea?

Aunque fuera cierto lo que dice el gobernador, que personalmente dudo, el problema es que de acuerdo a los tratados internacionales que México ha ratificado, se sigue cometiendo el delito cada día hasta que se encuentren las personas desaparecidas o su cuerpo.

Admitiendo por absurdo que no haya secuestros ni desapariciones forzadas, que son dos cosas diferentes, todas las desapariciones forzadas que se han dado en estos años, todas las personas que seguimos sin saber dónde están, sus delitos se siguen cometiendo cada día.

Entonces no me parece cierto lo que afirma.

Aunque haya desaparecido hace cinco años y no se encontró su cuerpo, el delito se está cometiendo hoy.