En 2016 conmemorarán el año del inmortal Jorge Luis Borges

Kodama presentó anoche en Madrid el primer acto de homenaje al escritor en el Centro de Arte Moderno, que organiza los actos para el año próximo.

Madrid

María Kodama presentó ayer, con 2016 Año Borges, los actos que se realizarán el próximo año por los 30 años de la muerte de Jorge Luis Borges. Ha sido un tiempo de ausencia "complicado", pero que se suaviza con "el cariño de la gente" por la obra del autor, dijo.

Kodama presentó anoche en Madrid el primer acto de homenaje al escritor en el Centro de Arte Moderno, que, junto con la Fundación Internacional Jorge Luis Borges, organiza los actos para el año próximo: una gran exposición en la Casa de América, conferencias, mesas redondas, proyección de películas y otros eventos.

"Se trata no ya de que haya muchos actos y reediciones, que los habrá, sino de que el nombre de Borges sobrevuele todo el año, que esté presente su figura", dijo Raúl Manrique, del Centro de Arte Moderno.

"A mí me gustaría que se le recordara a través de sus obras, con ese reconocimiento que tuvo en vida, y que la gente me recuerda cuando viajo por el mundo. Me ayudan a sentir una cosa mágica y es que me hacen sentir que está vivo, aunque sé que no está", explicó Kodama.

Aseguró que es difícil que salga algún texto inédito de Borges: "Solo tengo dos textos con los que no sé bien lo que haré, porque como él corregía y hacía tantos borradores, pero no sé bien. Uno es un prólogo para el libro de los muertos egipcios y otro es como una especie de obra teatral que le encargaron cuando hubo un momento que se creía que Venecia se podía hundir porque se iban a destruir sus cimientos".

Kodama agregó: "Creo que su poema 'Los conjurados' es su testamento para la humanidad. Él amaba Suiza. Su familia se refugió en Suiza en la Segunda Guerra Mundial y en su adolescencia le quedó la forma en la que este país acogía a los refugiados".

Hoy se presentará el libro Al coronel Francisco Borges, con introducción de María Kodoma, la carta que recibió el abuelo paterno del escritor y que desencadenaría su muerte y el poema de Borges: "Alusión a la muerte del coronel Francisco Borges", un libro caja en una edición artesanal de cien ejemplares.