Con música y luces Bellas Artes celebra sus 80 años

La Orquesta Sinfónica Nacional freció un concierto de gala con solistas del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York mientras cientos disfrutaron afuera de un espectáculo de luces.
Cientos de personas disfrutaron el espectáculo de luces en el Palacio de Bellas Artes.
Cientos de personas disfrutaron el espectáculo de luces en el Palacio de Bellas Artes. (Twitter @PresidenciaMX)

Ciudad de México

Con la cancelación de un timbre postal, la proyección audiovisual de luces de múltiples colores sobre su fachada y un concierto de gala con solistas del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, el Palacio de Bellas Artes celebró esta noche sus 80 años.

Durante una ceremonia encabezada por el Secretario de Educación Pública (SEP), Emilio Chuayffet Chemor, las más de mil personas presentes en la sala principal, guardaron un minuto de silencio a la memoria del pintor mexicano Luis Nishizawa, fallecido hoy en la ciudad de Toluca.

Al tomar la palabra, el titular de la SEP, aseguró que a 80 años de su apertura y más de un siglo de su edificación, “el Palacio de Bellas Artes es una clase de historia viva, pues la integración artística, ideológica, social e histórica que aquí se congrega, confirma que la cultura en ese empeño de concordia, coherencia, de intercambio, es absolutamente eficaz”.

Indicó que en ocho décadas, al Palacio de Bellas Artes han asistido los más grandes exponentes del espíritu artístico del siglo XX y reconoció que este recinto, ha sido un lugar de encuentro educativo y cultural para la sociedad mexicana.

El funcionario dijo que el edificio de Bellas Artes posee un prestigio excepcional en México y fuera del país, “y es también la sede del Museo Nacional de Arquitectura y del Museo del Palacio de Bellas Artes, que resguardan en su interior los murales de Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Rufino Tamayo, Jorge González Camarena, Roberto Montenegro y Manuel Rodríguez Lozano”.

Además de Monumento Artístico desde 1987 por la Unesco, indicó que con la creación del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el Palacio se incorporó como elemento esencial en organizar y desarrollar la educación profesional en esta materia.

El funcionario pugno porque el Palacio de Bellas Artes siga siendo el máximo centro cultural del país, “que sus muros sean por muchos años más, los depositarios de la historia y que todo el arte aquí congregado continúe en palabras de Jaime Torres Bodet: ‘el prodigioso descubrimiento de nosotros mismos frente a una escenario o interior de una galería de artes plásticas’”.

Por su parte, el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa, dijo que hace 80 años el escenario del palacio de mármol se abrió por primera vez a la música con “Llamaradas” de Carlos Chavez; al teatro con “La verdad sospechosa” de Juan Ruiz de Alarcón, a la danza con el Ballet Ruso de Montecarlo y con la ópera de “Tosca” de Giacomo Puccini.

“La música, las artes plásticas, la literatura, el teatro, la danza, la enseñanza de la artes se convirtieron en los departamentos con los que el INBA comenzó a trabajar”, dijo Tovar y de Teresa.

“Consideró que antes de Bellas Artes, México no tiene un museo de arte, grupos artísticos estables, un proyecto que reuniera en un espacio a los creadores de todas las disciplinas’.

Tras la ceremonia, el titular de la SEP y la directora del Servicio Postal Mexicano Yuriria Mascott Pérez, cancelaron la estampilla postal conmemorativa al 80 aniversario del recinto.

La estampilla presenta el detalle de la cúpula del grupo central de las esculturas: la armonía, la inspiración y la música, elementos, que integran una sinfonía y que se ubican en la fachada principal del majestuoso edificio.

Enseguida, la Orquesta Sinfónica Nacional bajo la dirección de Carlos Prieto, ofreció un concierto de gala con solistas del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, y en donde se estrenó la pieza “Fanfarria y fantasía” de Samuel Zyman.

En el exterior, cientos de personas disfrutaron bajo la lluvia de un espectáculo de luces de múltiples colores sobre el Palacio de Bellas Artes, cambiantes y fugaces, con los rostros de los escritores, cantantes y artistas que alguna vez estuvieron o que sus obras se exhibieron allí.

Unos cuantos mantuvieron a cientos de espectadores con los ojos puestos sobre el monumental edificio que recibía los efectos de colores, líneas y sombras.

Al festejo por los 80 años, asistieron los escritores: Felipe Garrido, Adolfo Castañon, Javier Garciadiego, Silvia Molina, Ignacio Solares, el director teatral Luis de Tavira, Gerardo Estrada, director del Auditorio Nacional, así como invitados especiales.