Comida, experimentos y regalos se estrellarán en la Tierra

La agencia espacial rusa perdió el control del carguero "Progress M-27M" que transportaba 2.5 toneladas de suministros a la Estación Espacial Internacional.
El cohete fue lanzado el martes 28 de abril; por error quedó en una órbita equivocada.
El cohete fue lanzado el martes 28 de abril; por error quedó en una órbita equivocada. (EFE)

Moscú

El carguero espacial ruso Progress M-27M se precipita hacia la Tierra con los suministros que pretendían llevar a la Estación Espacial Internacional (EEI), sin que se sepa exactamente ni cuándo ni dónde caerán sus restos, en un doloroso revés para la industria aeroespacial de Rusia.

La bodega del carguero pretendía llevar combustible, oxígeno, alimentos, equipos científicos y regalos para los tripulantes de la EEI, además de una réplica de la bandera que los soldados soviéticos izaron sobre el Reichstag en mayo de 1945, cuando capturaron Berlín.

Caída sin rumbo fijo

Hay muy pocas expectativas de recuperar todo el cargamento después de que caiga en la Tierra.

“Pronosticar con exactitud la fecha y lugar donde caerán los fragmentos del Progress M-27M que no se desintegren en la capas densas de la atmósfera solo será posible unas horas antes de que esto ocurra”, dijo ayer a la agencia oficial rusa RIA Nóvosti una fuente del sector aeroespacial que pidió no dar su nombre.

La misma fuente añadió que la velocidad del descenso dependerá del estado de la atmósfera y del viento solar, pero recalcó que “en las últimas 24 horas la nave de carga ya ha perdido decenas de metros de altitud”.

Los cohetes Progress, que se emplean desde hace 35 años, son uno de  los grandes orgullos de la industria aeroespacial rusa, con un historial prácticamente inmaculado: hasta ahora habían sufrido un solo accidente, en agosto de 2011, provocado por un fallo del cohete portador.

El Centro de Control de Vuelos Espaciales (CCVE) de Rusia perdió el control del carguero, lanzado desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán) a las 7:10 GMT del martes 28 de abril, después de que éste quedara situado en una órbita errónea y dejara de enviar datos a la Tierra, ya que tampoco se desplegaron todas sus antenas.

Los intentos por retomar el control de la nave automática con aproximadamente 2.5 toneladas de suministros, han sido hasta ahora infructuosos.

“En el curso de unas pruebas adicionales (...) se ha detectado falta de hermetismo en los principales conductos del sistema de propulsión, por lo que es imposible que el carguero continúe su vuelo y se acople de manera segura a la  EEI”, declaró ayer Ígor Komarov, director de la agencia espacial rusa Roscosmos.

Controlar lo que se pueda

El CCVE anunció que continuará tratando de establecer una comunicación con la  Progress que permita darle órdenes, ya que de conseguirlo se puede controlar hasta cierto punto su caída.

El choque con la Tierra puede producirse la próxima semana, entre 5 y 7 de mayo, informó la corporación Energuia, fabricante de los cargueros.

El jefe del programa de vuelos del segmento ruso de la EEI, Vladímir Soloviov, indicó que la experiencia de los anteriores hundimientos de las naves Progress en el océano Pacífico muestran que no todos los elementos que componen el carguero llegan hasta la superficie de la Tierra.

“Como regla, se queman en las capas densas de la atmósfera, a unos 60 kilómetros altura”, explicó Soloviov, en rueda de prensa.

El número dos de Roscosmos, Alexander Ivanov, indicó que la avería “probablemente está relacionada con la separación de la nave de cohete portador”, aunque recalcó que habrá que esperar los resultados de la investigación para establecer su causa.

Las autoridades de sector aeroespacial ruso coinciden en que la pérdida del carguero no afectará a los actuales tripulantes de la EEI: los rusos Antón Shkaplerov, Guennadi Padalka y Mijaíl Kornienko, la italiana Samantha Cristoforetti y los estadunidenses Terry Virts y Scott Kelly.

“Hemos hecho un inventario de lo que hay a bordo (de la EEI) y puedo decir que cuentan con suficientes reservas de todo: oxígeno, agua, combustible, etc.”, dijo Soloviov, tras agregar que eso debe bastar hasta la llegada del próximo carguero, prevista para el 6 de agosto.

Sin embargo, lo más probable es que Roscosmos adelante el lanzamiento del Progress M-28M —que está en el cosmódromo de Baikonur—, pues se requiere poco más de un mes para los preparativos de la nave.