Librerías del usado, el pasado y su carisma

En Torreón sobreviven tres y buscan hacer un milagro en la sociedad por medio de la literatura, aunque los jóvenes prefieren historias de terror se encuentran grandes ejemplares. 

Torreón, Coahuila

El comprar libros en las 'librerías del usado' es ir al encuentro con uno mismo.

Es ineludible suspirar el aire que ocasionan las páginas en reposo. Desde levantar el primer libro se despierta la curiosidad que lleva a sumergirte entre los cúmulos y estantes repletos de ellos, previo al encuentro con los que nos asemejan.

Actualmente la ciudad de Torreón cuenta con tres librerías inquebrantables y conocidas del libro usado, ubicadas dos en la avenida Juárez y otra en la calle Galeana.

LIBRERÍA DEL LIBRO USADO

La encargada Magdalena Woo lee 25 libros al año.

"Con la construcción de la Plaza Mayor, tuvimos que movernos... como quien avienta una pedrada a los pájaros", Jesús Campos.

"La gente viene al usado por libros de colección, por el puro gusto de leer".

Ubicada en la calle Galeana frente a Plaza Mayor, es visitada principalmente por los jóvenes en un 80 por ciento de los clientes y el otro 20 es variable.

"Mis ventas son principalmente de novela clásica, contemporánea, también de lectura de superación personal, libros policiacos, esoterismo y religión".

Dijo que son más los clientes hombres que buscan novelas.

LIBRERÍA OTELO

El librero es Jaime Martínez Sánchez y 'devora' 55 ejemplares al año.

"De todos los libros se aprende, hasta de los malos se aprende a como no hacer uno".

Desde hace 25 años se dedica a la venta de obras escritas. Antiguamente estaba ubicado frente al Teatro Isauro Martínez.

"A raíz de que derrumbaron edificios para construir la nombrada Plaza Mayor, todos los libreros del usado empezamos a dispersarnos, a buscar cada quien dónde acomodar la venta".

La librería Otelo, actualmente se encuentra la avenida Juárez, mantiene un promedio de venta de 20 libros. "El 70 por ciento de mis compradores son clientes formados de muchos años, aunque hubo quienes ya no regresaron debido al cambio".

"La gente viene al usado por libros de colección, por el puro gusto de leer", Magdalena Woo.

Expuso que se regocija al vender buena literatura, aunque dijo la gente a veces compra por moda. "Vendemos numerosos libros por moda, de autores como Cuauhtémoc Sánchez, Pablo Cohelo, Vargas Llosa".

Dijo que los laguneros buscan principalmente libros policiacos, de terror, de superación personal y esoterismo. "Lamentablemente ha disminuido la venta de los autores clásicos, cada vez se venden menos".

LIBRERÍA DE JESÚS HÉCTOR CAMPOS

El encargado tiene promedio de 38 libros consumidos en un año.

"Con la construcción de la Plaza Mayor, tuvimos que movernos... como quien avienta una pedrada a los pájaros".

Tiene más de 30 años en la venta de libros usados y originalmente estaba ubicado en lo que era el mercado Francisco Villa.

"Antes había más librerías, por ejemplo, el Nuevo Mundo del librero don Pablito, otra del señor Rea, de oficio también zapatero, todas fueron desapareciendo de a poco".

El comerciante comentó que cómo pueden sortean las ventas: "Mis clientes principales son los estudiantes que busca enciclopedias y diversos libros escolares".

Y lamenta que la construcción de la Plaza Mayor disminuyó sus ventas, ya que la gente los tenía identificados, pero eliminaron los edificios y gente empezó a olvidarse de ellos.

Todos estos son recintos que a través del tiempo buscan hacer un milagro en la sociedad por medio de la literatura, recreándonos o redescubriéndonos, suceso que mucho es nuestro deber y para otros es parte de su vida diaria.