Usan 'bicis' para generar luz en zonas marginadas

Estudiantes del Colegio de Bachilleres 13, en Villa Cuauhtémoc, Tamaulipas, reciclan los vehículos para adaptarles generadores y así obtener electricidad hasta por ocho horas.
El profesor José Feliciano Pérez Díaz recibió el galardón en el Museo Nacional de Antropología e Historia.
El profesor José Feliciano Pérez Díaz recibió el galardón en el Museo Nacional de Antropología e Historia. (Héctor Téllez)

México

Estudiantes del Colegio de Bachilleres número 13, en Villa Cuauhtémoc, Tamaulipas, usan bicicletas descompuestas, bandas y alternadores de vehículos para crear máquinas que generan electricidad por ocho horas en hogares de zonas marginadas que carecen de ese servicio.

El profesor José Feliciano Pérez Díaz, encargado de impulsar este proyecto, comentó que acude con sus alumnos a los depósitos de desechos industriales para encontrar bicis descompuestas y  utilizar su sistema mecánico para colocarles bandas conectadas a un generador de un Volkswagen.

Pérez Díaz explicó que las familias que viven en lugares que carecen de infraestructura de la Comisión Federal de Electricidad, con el invento pedalean durante dos horas para contar con ocho de energía.

“Nosotros elaboramos estas máquinas que se mueven a través del sistema mecánico de la bicicleta y las adaptamos con bandas instaladas en un generador de Volkswagen. Con esto creamos una especie de pila de 12 voltios, pero si se pedalea por el lapso de dos horas logramos generar 110 voltios, con lo que una familia puede prender y usar sus electrodomésticos y los chicos hacer sus tareas”, señaló.

“Las máquinas deben utilizar un alternador nuevo”, acotó, tras referir que el generador de energía tiene un costo aproximado de 6 mil pesos, pero su duración es de dos años.

“Ya colocamos en la casa de un alumno esta bicicleta estática, es decir, esta máquina generadora de energía a través del movimiento. Lo interesantes es que para cumplir con las dos horas para cargar dicho generador las familias se reparten el tiempo y aprovechan para hacer ejercicio y combatir también la obesidad”, destacó.

Los proyectos de Pérez Díaz también abarcan soluciones reciclaje, cultivo de hortalizas o almacenaje del agua para evitar largos traslados y guardar el líquido susceptible de contaminarse. “Estamos creando soluciones para resolver rezagos en las zonas rurales”, destacó.

El reconocimiento

Por 14 años de trabajo en la academia generando programas de desarrollo sustentable, el profesor fue reconocido con el Premio al Mérito Ecológico que otorga la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) desde hace 25 años y está dotado con 100 mil pesos.

En la ceremonia, celebrada en el Museo Nacional de Antropología e Historia, reconocieron seis proyectos y dieron cinco menciones honoríficas.

Felipe Nemer, coordinador general del Centro de Educación y Capacitación para el Desarrollo Sustentable, propuso que el galardón que entrega anualmente desde 1993 se eleve a la categoría de Premio Nacional, “para reconocer a individuos, instituciones y organizaciones que con compromiso y entrega realicen proyectos que contribuyan al tránsito de México a su desarrollo sustentable”.

A la propuesta se sumó Rodolfo Lacy, subsecretario de Planeación y Política Ambiental de la Semarnat: “Queremos que este reconocimiento de 100 mil pesos para cada uno, sea nacional e incremente su monto para estimular la participación de más gente, de los jóvenes”.

Otros ganadores

Los funcionarios de la Semarnat también reconocieron a Alicia Valdovinos por el proyecto Cinco Panes y Dos Peces, a la investigadora Martha Ileana Espejel, a la Universidad Popular de la Chontalpa, Tabasco, y a la organización Geoconservación.

Querubín Fernández, rector de la Universidad Popular de la Chontalpa, lleva a cabo labores de enseñanza e investigación que se vinculan con comunidades rurales. “Tenemos varios proyectos, uno de ellos está vinculado al campo para brindar asesorías sobre sistemas de riesgo eficientes y de uso racional del agua”, comentó, tras referir que esa universidad es la única del sector público que cuenta con un campo solar, el más grande del sureste, conformado por mil 16 paneles.

Fernando Mondragón, titular de Geoconservación, explicó que en Oaxaca trabajan con la población rural “dándole alternativas de desarrollo productivo y de generación de ingresos, sobre todo, hacemos énfasis en que 60 por ciento de los bosques y selvas del país está en sus manos”.

Esa organización se fundó en 2001 y está enfocada al desarrollo equitativo y sostenible de las comunidades indígenas de la Chinantla, Oaxaca, además de ser consultor ambiental