Los Cojolites, dos décadas de acompañar al pueblo con su son

Para festejar los 20 años de existencia de Los Cojolites, se armó un programa muy especial para presentar en el Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”, donde se incluye el trabajo realizado con tres ...
Los Cojolites nació sin la idea de ser un grupo de son jarocho, el propósito era conjuntar y fomentar todas las manifestaciones culturales del pueblo de Cosoleacaque
Los Cojolites nació sin la idea de ser un grupo de son jarocho, el propósito era conjuntar y fomentar todas las manifestaciones culturales del pueblo de Cosoleacaque

México

Los Cojolites comenzaron hace dos décadas, primero como un espacio cultural de recuperación de las tradiciones culturales en la región de Cosoleacaque y después se convirtió en un grupo de son jarocho que, ni cuando se conformaron, tenían la idea de grabar o de presentarse de manera cotidiana.

Ya transcurrieron dos décadas, varios discos, nominaciones a los Grammy y hasta el haber formado parte de la banda sonora de la película Frida, y permanece el propósito de darle rienda suelta a los procesos sociales que les ha tocado experimentar, pero en especial a los sentimientos del pueblo.

“La música de Los Cojolites es fiel a nuestro sentimiento, a cómo sentimos la tradición, cómo vibramos con el hecho de haber nacido allá. Queremos mostrar lo que tenemos allá: esta es una representación genuina de la vida misma”, en palabras de Joel Cruz, uno de los fundadores de la agrupación, que el próximo domingo va a conmemorar su aniversario con un concierto en el Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”.

Conformado por Noé González, Nora Lara, Benito Cortés, Julio de la Cruz, Ricardo Perry, Joel Cruz, Alberto de Jesús Nazario, Gonzalo Vega, Alí González y Noé González Lara, Los Cojolites –nombre surgido de un faisán que veneraban los antiguos nahuas de la región- forman parte de un movimiento jaranero que le ha dado un gran impulso al son jarocho, si bien al mismo tiempo han enfrentado los retos que imponen las nuevas condiciones acerca de la música tradicional.

“Nosotros estamos insertos en este panorama de constantes cambios. Esta es una música que va acompañando a la sociedad, no es una música que esté escrita, por lo tanto no se puede tocar como se hacía hace 100 o 200 años, va de la mano de los procesos sociales, de los cambios, del deterioro de la ecología”, explica Joel Cruz.

Con ello, la agrupación no evade las nuevas formas de la música, incluso por asuntos como los temas, pues hace tres o cuatro décadas “quizá los campesinos le hablaban a pájaros y a plantas que ya no existen, por lo que la música se va definiendo a partir de lo que nosotros vivimos”.

Tradición cultural

Los Cojolites nació sin la idea de ser un grupo de son jarocho, el propósito era conjuntar y fomentar todas las manifestaciones culturales del pueblo de Cosoleacaque, por lo cual se hizo un taller de jarana con niños y jóvenes, y al término del proyecto quedó en la gente la espinita de desarrollar un trabajo que, en ese momento, no estaba en su mejor momento, “el son jarocho estaba un poco debilitado, no había foros en donde se estuviera tocando la música”, a decir de Benito Cortés, otro de los fundadores de la agrupación.

“A nosotros nos tocó esa parte importante de ir a las comunidades y hacer un trabajo cultural, de enseñanza, de compartir el conocimiento que habíamos recibido: son 20 años de esfuerzo, de un trabajo musical y cultural, en donde ahora podemos gozar de muchos fandangos en las comunidades, de muchos jóvenes que están tocando y eso también es muy importante.”

La presentación en el Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris” no sólo es la celebración por los 20 años de un grupo musical, sino de todo un proyecto cultural que, de alguna manera, ha transformado la geografía cultural en el sur de Veracruz.

“Es una cultura musical que hasta hace 30 años estaba en riesgo de desaparecer y, finalmente, lo que hace el trabajo de Los cojolites y del centro de Documentación del Son Jarocho, pero también de muchas personas que han trabajado a nivel comunitario, ha sido el fortalecimiento de esta cultura musical”, explica Joel Cruz.

Al final, como cuenta Noé González, el son jarocho no sólo se constituye en un medio de expresión de Los cojolites, sino de toda una comunidad, de pueblos que ha recuperado el fandango como parte de su vida cotidiana, de ahí que la música o las letras no sean piezas arqueológicas, sino “todo un movimiento musical que refleja a la sociedad”.

Somos el sur

Para festejar los 20 años de existencia de Los Cojolites se ha armado un programa muy especial, en el que se incluye el trabajo realizado con tres agrupaciones de jóvenes jarochos: Pata de vaca, Los Alebrijes y Jarocho Barrio.

También se considera la presencia del músico e investigador Antonio García de León, Premio Nacional de Ciencias y Artes 2015, con lo cual se busca mostrar las dos facetas del trabajo de la agrupación: la tradición y lo contemporáneo.

“Lo que vamos a presentar es un recuento de 20 años de carrera, de creación musical, de estar apostándole a la música tradicional como una herramienta para compartir nuestros sentimientos, pero también para hablar de lo que pasa en nuestras comunidades”, de acuerdo con Joel Cruz.

Somos el sur: Los Cojolites 20 años se realizará el próximo sábado, a las 19:00, en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, Donceles 36, Centro Histórico.