Código Zero, no deja de rockear

Este año la banda que cumple sus primeros 17 años, regresa a la escena musical con un nuevo material discográfico contando con la colaboración de Tino Fernández y Frank Díaz (Ex Parchís)
Código Zero
Código Zero (Especial)

Tampico

Con nuevo material, dos videos y un renovado ímpetu de seguir tocando, Código Zero reaparece en la escena musical impulsado por el apoyo de aquellos que desde 1997, han creído en ellos.

A pesar de que la banda tampiqueña ha sufrido cambios en su alineación durante todo este tiempo, finalmente Hervey Torres (voz y guitarra), Paco Goldarecena (batería), Carlos Salazar (guitarra) y Memo Serna (bajo), encontraron la manera de seguir haciendo lo que más les llena: rockear.

En entrevista exclusiva con el vocalista de la banda, Hervey Torres nos da sus impresiones acerca del rock actual, las dificultades que han atravesado para llegar al día de hoy, su viaje a España para grabar con dos miembros del desaparecido grupo Parchís y de las ganas que tienen de seguir creciendo...

Con el paso del tiempo la madurez musical se ve reflejada en el trabajo final de cada producción, ¿Cuál ha sido esta evolución en el caso de Código Zero?

"Ha sido un proceso complicado, pero muy fructífero. El camino ha sido difícil, pero siempre hemos tenido claro nuestro objetivo y hemos ido en busca de él. Sentimos que estamos en nuestro mejor momento como amigos, como banda, como músicos, como personas, y esto buscamos reflejarlo en este nuevo material".

Platícame de este último trabajo, ¿Cómo surge la mancuerna con Tino Fernández y Frank Díaz, las famosas fichas roja y azul de Parchís?

"Surgió todo de manera espontánea, de una forma muy natural. De niño era un ferviente admirador del grupo, así que hace dos años, estando de vacaciones en Barcelona, pude hacer contacto con Frank, con quien establecí una maravillosa relación a nivel personal.

Dejamos abierta la posibilidad futura de hacer algo juntos en el plano musical, y este año, le hice la invitación formal para entrar al estudio. Invitó a Tino quien aceptó también y le encantó la idea de colaborar.

Son dos personas maravillosas, quienes con toda la humildad y todo el amor posible, trabajaron y colaboraron en la grabación. Aprendí mucho de ellos y les estaremos eternamente agradecidos. Ya estamos ansiosos de mostrárselo al mundo".

¿Qué tan difícil fue el lograr tener entre sus manos el nuevo material?

"Muy complicado. Al no tener disquera y el soporte económico que ello representa, los gastos siempre han corrido por nuestra cuenta. Quizás la parte de rentar estudio, backline, boletos de avión, hospedaje y viáticos, fue la más difícil, pero al ver los resultados que vamos teniendo, nos queda claro que el sacrificio, ha valido la pena".

¿Cómo visualizas al rock n roll en la actualidad?

"No sólo lo digo yo, lo dicen los que saben y tienen años viviendo de esto. Es una etapa bastante enredada, pero el artista, no debe perder de vista nunca que esto es una necesidad, es una forma de comunicarte con el mundo, un medio para decir lo que de manera simple, no podrías decir, y nunca, el medio para ganar fama o dinero.

Hay muchas bandas que se preocupan más por estas dos cuestiones y lo que ofrecen al público carece de alma. Tenemos ahora la ventaja de las redes sociales y el internet en general, que para nosotros los músicos, es de gran ayuda para llegar a los oídos de la gente.

Ya casi todos podemos grabar y mostrar lo que hacemos. Lo importante es volver a lo básico y tratar de hacer canciones para llegar al corazón y a la mente de quienes te escuchan".

¿Hasta dónde quieren llegar como banda? ¿Qué les falta por hacer?

"Creemos que aún nos falta mucho por recorrer. A pesar de que siempre hemos sido una banda de amigos, primero que de músicos, hacía mucho que no me sentía tan feliz con una alineación como la que tenemos ahora.

Paco, Carlos y Memo, están comprometidos y entregados con el proyecto, por eso estoy convencido de que aún podremos llegar más lejos, tocar en todos lados, y esperar que nuestros amigos de Parchís nos devuelvan la invitación y nos lleven a España también" (risas).

¿Con qué músico, productor, cantante... les gustaría trabajar?

"Hemos tenido la bendición de hacer siempre lo que nos ha gustado, y quizás sea esta la mejor parte de no tener disquera. Grabamos lo que queremos, y trabajamos con quien hemos podido y querido hacerlo.

Nuestro segundo disco (Elevador) lo produjo Toño Ruiz, quien es uno de los mejores guitarristas de este país, y miembro de dos bandas que admiramos mucho: Coda y QBO, para este nuevo disco, estamos trabajando con Raúl Garcciani (vocalista de Strike 3) y con nuestro amigo Guss Samberino, y para la mezcla, de nueva cuenta hicimos mancuerna con nuestro querido Toño, por lo que en este sentido, no podemos quejarnos, hemos corrido con mucha suerte".

¿Cuáles son sus planes y proyectos?

"Hacer una gira para presentar el material a la que nos van a acompañar Tino y Frank, porque queremos que además, sirva para que todos aquellos que queríamos a Parchís, tengamos la oportunidad de verlos en un escenario otra vez.

A la par, estoy terminando mi disco en solitario, en el que cuento con colaboraciones de músicos tan importantes como el guitarrista Uruguayo, Gabriel Carámbula; los argentinos Marcelo Capasso y Cay Gutiérrez; y los españoles Candy Caramelo, Diego García y José Bruno, quienes han trabajado con Fito Paez, Andrés Calamaro, Fabiana Cantilo, Miguel Ríos, Los Rodríguez, Fito y Fitipaldis, y un largo etcétera, además de una participación especial de mis amigos Gisela Novais y Guillermo Summers, por lo que este año promete, y esperamos seguir poniendo en alto el nombre de Tampico, de mi Xicoténcatl querido, de Tamaulipas y de México".

El camino no ha sido fácil, pero Código Zero lo tiene muy claro, y cada miembro entiende cabalmente lo que cantaba AC/DC: Its a long way to the top if you wanna rock n roll (Es un largo camino a la cima si quieres rock n roll).