CND: un buen año para la danza en México

“La preocupación principal durante 2016 fue alcanzar nuevas audiencias”, destaca el titular de la dependencia del INBA, Cuauhtémoc Nájera.
También se tuvo una gran presencia nacional a través de la Red Nacional de Festivales que lanzó el Programa "Un proyecto en red".
También se tuvo una gran presencia nacional a través de la Red Nacional de Festivales que lanzó el Programa "Un proyecto en red". (Jesús Quintanar)

México

El año que cierra fue para la Coordinación Nacional de Danza del Instituto Nacional de Bellas Artes, un periodo en el que se inició un programa de creación de públicos, nutridos específicamente por niños y jóvenes de hasta 23 años, muchos de los cuales apreciaron por primera vez un espectáculo dancístico, y una proporción importante regresó por propia cuenta a un foro de danza.

El titular de esta dependencia, Cuauhtémoc Nájera, destacó ésta de entre todas las actividades que su área llevó a cabo durante el año que termina: “La preocupación principal durante este año fue alcanzar nuevas audiencias, buscar públicos, trabajar en educar, encontrarnos, conocernos con jóvenes y niños”, dijo a MILENIO.

Abundó que para ello se llevaron a cabo 60 producciones dedicadas a niños durante las funciones infantiles y las escolares que corresponden a funciones matutinas en el Teatro de la Danza con niños, a través de convenios con la Secretaría de Educación Pública.

“Se recibieron —dice— un promedio de 150 jóvenes cada viernes, en el contexto de las funciones para jóvenes y estudiantes de nivel medio y medio superior. Se les ofreció danza folclórica, flamenca, ballet y danza contemporánea. Prácticamente 70 u 80 por ciento de los viernes de todo el año fueron dedicados a jóvenes entre 15 y 23 años, que muchas veces es la primera vez que ven un espectáculo de danza.

“Empezamos teniendo 25 jóvenes y ahorita estamos alrededor de 200 cada viernes, pero además, lo importante no es cuántos jóvenes van cada viernes sino cuántos de ellos regresan. Ya hemos empezado a distinguir jóvenes que vuelven otro día, aunque no les toque su función de viernes y eso me parece muy importante”, señala Nájera.

A ello se suma el programa anual de danza que arroja la realización de alrededor de 470 funciones, con un promedio mensual de más de 15 mil espectadores.

Por otra parte, el Encuentro Nacional de Danza, en su tercera edición fue un evento que se realizó en apoyo con la Secretaría de Cultura de Ciudad de México y el Sistema de Teatros, que se llevó a cabo del 4 al 10 de septiembre y reunió a más de 80 mil espectadores en diferentes eventos dancísticos.

“Todos los talleres estuvieron llenos, 90 por ciento de las funciones estuvieron llenas, fueron funciones en metros, plazas públicas, teatros cerrados, teatros grandes, chicos, en una azotea, y pensar que una semana se reunieron 80 mil personas es bastante importante”, señala el funcionario.

Además, destacó que entre los estrenos en el Palacio de Bellas Artes se registraron creaciones de Shantí Vera, Leticia Alvarado y Cecilia Appleton; se realizaron Homenajes a Ballet Independiente, Ballet Teatro del Espacio, La Cebra Danza Gay y Gloria Contreras. También se entregó la Medalla de Bellas Artes a la maestra Isabel Beteta.

Para Cuauhtémoc Nájera, “este aspecto es muy importante: el trabajar de manera coordinada con compañías independientes y apoyarlas para hacer creaciones y presentaciones de gran formato para que tengan espacios en el Palacio de Bellas Artes, es uno de los propósitos del próximo año, 2017”.

Señaló que en materia de educación dancística se realizaron cerca de 60 talleres, un coloquio sobre investigación de danza latinoamericana, además de un importante trabajo académico coordinado por Héctor Garay, sobre la danza, la niñez y los grupos vulnerables

También se tuvo una gran presencia nacional a través de la Red Nacional de Festivales de Danza, que integró un nuevo programa titulado Un proyecto en red.

Respecto a la dificultad que ha experimentado la danza para ser apreciada en todos los sectores sociales, Nájera opina que no sucede en todos los géneros dancísticos, sino que hay algunos que le cuestan más trabajo a cierto público, “pero es suficiente ver que, por ejemplo, El cascanueces en 10 funciones en el Auditorio Nacional llegara a más de 60 mil personas, eso quiere decir que la danza en México goza de muy buena salud”, señala.

Además de las producciones que llevó a cabo este año, la agrupación de ballet clásico Compañía Nacional de Danza, dependiente del INBA, se distinguió en este 2016 también por la renuncia de su directora hasta febrero, Laura Morelos, lo que coloco al argentino Mario Galizzi en su lugar.

Fueron 68 bailarines los que exigieron su renuncia al denunciar que sufrían acoso laboral desde hace más de un año. El INBA anunció la salida de la ex bailarina que había asumido el cargo en 2013, “alcanzó uno de los niveles artísticos más altos de su historia” y aseguró que los logros de la ex bailarina se han reflejado, entre otras cosas, “en el incremento de público en las diversas presentaciones de la compañía”.