ENTREVISTA | POR ERIK VARGAS

La industria vive una nueva era mundial, pero no se consume en México.

“Quitar la idea que es malo el cine mexicano”

Eduardo Azuri durante la presentación en El Farol.
Eduardo Azuri durante la presentación en El Farol. (Erik Vargas)

Tampico

Eduardo Azuri es protagonista de la ópera prima del cineasta originario de Ciudad Madero, Adrián Contreras, El Silencio de Augusto, una apuesta por ser un "nuevo", sin embargo para el experimentado actor el problema no está en la película que se elige o lo que se apuesta en los proyectos del séptimo arte nacional, sino en los vicios de la industria cinematográfica nacional de los que tiene que salir para que sea consumible en su mercado, uno que prefiera ver karatazos, golpes, o comedias románticas y que además, mantiene y expande la idea de que las películas mexicanas, son malas.

¿Porqué aceptar una cinta de un director relativamente nuevo?, ¿Qué es lo que ves? ¿Una nueva alternativa?

Qué te puedo decir yo, si Regina Orozco lo aceptó imagínate... Lo que pasa es que hay varios mitos, primero, el que hay que quitar, es que los consagrados no apoyan al nuevo talento, el joven, y no es cierto, si a un actor le gusta un guion, a veces es más la limitante del director, el actor quien actuar cosas buenas... No veo a Robert De Niro diciéndole no a un gran papel porque es de un novato...

Eso por un lado, y por el otro, Adrian (Contreras) tiene un ángel y una convicción que a cualquiera fascina, que a cualquiera mueve, esas personas como él con ese compromiso con esa pasión y con esa apuesta tan contundente en el cine, pues te jala. Imprime, renueva las fuerzas con sus ideas.

Él (Adrián Contreras) representa una parte del cine mexicano por la realidad que vive, la de independiente, pero también la industria vive otra era con el éxito internacional, esas ventas que asoman hacia México ¿significa algo para ustedes y la industria?

"Hasta que tenemos el producto en las manos pensamos ¿ahora cómo lo vamos a vender?"

Es una gran oportunidad para producir más, pero también para entender mejor la industria, porque de nada va a servir producir mucho cine sino entendemos que se requiera comercialización, mercadotécnica, interacción con las instituciones pero de otra manera, ya no solo para pedirle dinero a Imcine, sino para diseñar estrategias, tenemos que entender eso.

Hasta hoy en México hemos entendido que tenemos que hacer un producto, pero no que también hay que venderlo. Lo que carece nuestro cine es de ello, si no es una comedia romántica con mucho presupuesto como la de Derbez o que donde tiene a Televisa detrás o una gran productora, nunca pensamos en la merca y publicidad, y es hasta que tenemos el producto en las manos y pensamos "oh, ¿y ahora cómo lo vamos a vender?".

Las propuestas que hay son buenas, pero debemos replantear, cómo funcionamos como industria e invitar a otros especialistas a trabajar, mercadólogos, con publicistas, con gente de relaciones públicas, ese es el futuro, y ya nos estamos moviendo hacia allá, es el camino por lo que nos han enseñado gente como Cuarón, como Iñarritu y varios otros.

¿Se puede hacer con el cine mexicano aún con el poco apoyo del público que no consume sus productos?

Sí, hay un grave reto con el mercado mexicano, es muy limitado en un aspecto, pero por otro lado, según los distribuidores, el público mexicano solo consume comedia, comedia romántica o acción...

¿Porqué ha habido durante muchos años poca relación del cine mexicano con su propio mercado? Es increíble, y te lo comparto, porque tenemos los datos, que en Sudamérica haya más mercado para el cine mexicano, mucho más que en nuestro país... en Argentina se compra más fácil una película mexicana de cualquier corte, del que quieras: drama, terror, histórica, ¡y aquí en México no las van a ver!.

Tenemos que hacer mucho trabajo con el público, más exhibiciones de cortos y cine, quitar la imagen de que el cine mexicano está mal hecho, no es así, eso en nuestro mercado, porque curiosamente tenemos más éxito fuera de México que aquí... Por ejemplo, en Toulouse, Francia, hay un festival de cine latinoamericano y allá es más fácil que en muchos festivales que existen en México.

Estamos hablando de un cambio de fondo, de transformación de la industria para aprovechar el verdadero momento que se está viviendo fuera del país, y en el que tenemos justo al lado de nosotros la gran competencia que nos limita como industria y público...

Sí, así es, tenemos la gran influencia de los Estados Unidos... y el consumidor de cine cuando va a una sala si ve una película mexicana y ésta no tiene mucha publicidad o con actores conocidos dice "me meto a la gringa" "mejor Rápido y furioso" o "mejor a una de los Bichir"... los de siempre, que ellos son maravillosos, a lo que voy es que nos ha faltado cambiar la idea de lo que es el cine mexicano, y a nosotros, los que hacemos cine, hacer otras estrategias... ahora con las redes sociales, puedes calentar al público con mucho tiempo antes, como lo hicimos con "El Silencio de Augusto", como lo hicieron Los Nobles, ahí trabajó Alasraki, que sabe de publicidad, entonces poreso tuvo bastante éxito, Nosotros Los Nobles desde un año antes que saliera ya la empezaban a mover, y funcionó.

La mayoría de las películas no tienen ese proceso y por lo tanto cuando están en salas sin una estrategia previa, van a estar un mes o menos, algunas dos semanas, y las quitan es un problema, pero estamos en eso, es una etapa de cambio enorme para el cine mexicano.