Exigen frenar recortes a ciencia y tecnología

Impactará en investigaciones prioritarias de salud; la industria, dispuesta a apoyar para evitar rezagos en la innovación y la "fuga" de cerebros: Pfizer.
Juan Pedro Laclette, ex presidente de la Academia Mexicana de Ciencias.
Juan Pedro Laclette, ex presidente de la Academia Mexicana de Ciencias. (Sergio Cervantes De los Santos)

Puebla

Científicos de las principales academias del país, así como de la industria farmacéutica, exigieron rectificar el presupuesto previsto para ciencia y tecnología debido a que impactará en investigaciones prioritarias de salud vinculadas a combatir enfermedades crónicas y degenerativas como el cáncer.

Juan Pedro Laclette, ex presidente de la Academia Mexicana de Ciencias y ex director del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, explicó que “en los últimos tres años el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) ha sufrido un recorte presupuestal que no tiene precedente desde su creación en 1971.

“A ello se suma que no se cumplió con el compromiso establecido en el Plan Nacional de Desarrollo y en el Plan Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación, publicado en el 2002, de elevar el presupuesto a por menos 1 por ciento del producto interno bruto (PIB)”, refirió luego de llevarse a cabo la mesa redonda Prioridades de la investigación.

Laclette, quien fue coordinador general del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, convocó a la Cámara de Diputados, que discutirá el Presupuesto de Egresos de la Federación, para que rectifique y devuelva al Conacyt, por lo menos, el presupuesto con el que operaba hace tres años, el cual era de 36 mil millones de pesos, dado que el de la propuesta de la Secretaría de Hacienda es de alrededor 26 mil millones de pesos.

“Esperamos que el Conacyt recupere el presupuesto que tenía a mediados del sexenio. Hace tres años alcanzó los 36 mil millones de pesos, el decremento lo llevó a menos de 26 mil millones de pesos. Ojalá para 2018, último año de este sexenio, al menos se le restaure el que tenía.

“La propuesta de Hacienda oscila en los 26 mil millones de pesos. Este es el momento de expresar nuestro desacuerdo con esta situación porque todos los centros de investigación y universidades públicas del país dependen de la fortaleza del Conacyt”, dijo ante Miguel Betancourt, director de soluciones globales de la Fundación Carlos Slim, y Gabriela Dávila, directora regional de investigación clínica de Pfizer.

En la última sesión del Colegio Mexicano para la Investigación de Cáncer, Laclette refirió que México ocupa el último lugar en inversión en ciencia, investigación, y desarrollo, con apenas 0.51 por ciento del PIB frente a China, que destina el triple (1.5% del PIB) o Brasil y Sudáfrica que otorgan 1 por ciento del PIB.

El impacto ya es medible: “Se puso un tope presupuestal al número de alumnos que se aceptan en los postgrados, algo que no se había visto desde hace 25 años.

“Muchas de la buenas decisiones que se tomaron hace tres años, como la creación de laboratorios nacionales y la adquisición de equipo costoso son subutilizados porque los investigadores no tienen presupuesto para aprovechar, por ejemplo, secuenciadores de alto rendimiento, de resonancia magnética nuclear en el área médica.

“Pero también en el área de las ciencias exactas existen equipos cuya operación requiere un presupuesto que ahora no se tiene para arrancar proyectos en la UNAM, el Cinvestav, los institutos nacionales de salud, el IMSS y de las universidades de los estados”, destacó en el Complejo Cultural de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).

Inclusive, comentó, a estas alturas no se ha definido la convocatoria para investigación en ciencia básica de 2016, lo que deriva en un detrimento de múltiples proyectos de investigación que desarrollan universidades y otros centros.

En tanto, Miguel Betancourt, director de soluciones globales de la Fundación Carlos Slim, refirió que “la calidad del investigador mexicano es de nivel mundial; tenemos muy buenos centros de investigación, desafortunadamente el país carece de una política de fomento científico”.

Por su parte, Gabriela Dávila, directora regional de investigación clínica de Pfizer, reconoció que en México se deben establecer prioridades de trabajo nacionales y la industria está dispuesta a apoyar con recursos para evitar rezagos en materia de innovación y fuga de cerebros.

El director ejecutivo del Patronato del Instituto Nacional de Cancerología (Incan), Alfredo Cantú, refirió que a lo largo de más de cuatro años —además de campañas, de fortalecer centros oncológicos y de promover el Registro Nacional de Cáncer— han apoyado con recursos la investigación científica por tratarse de un área estratégica para combatir, por ejemplo, la tercera causa de muerte en el país. “Nuestro Patronato tiene esa visión de fomentar la investigación de los científicos, de ustedes”.