Premian a científica por obtener agave blanco

De la Peña Seaman relató que aun cuando gran parte de su trayectoria se ha dedicado al estudio del agave, el descubrimiento de la variedad albina fue algo fortuito e inesperado.
Clelia de la Peña Seaman.
Clelia de la Peña Seaman. (Especial)

México

La investigadora Clelia de la Peña Seaman, del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), obtuvo el Premio Marcos Moshinsky 2017 en la categoría Ciencias Químico-Biológicas por el estudio genético de agave que la llevó a obtener en laboratorio una variedad albina de la planta, algo sin precedentes.

De la Peña Seaman relató que aun cuando gran parte de su trayectoria se ha dedicado al estudio del agave, el descubrimiento de la variedad albina fue algo fortuito e inesperado.

El equipo científico de la Unidad de Biotecnología del CICY —que encabeza De la Peña Seaman— indujo la variación somaclonal con hormonas vegetales —conocidas como citocininas y auxinas—, mismas que experimentaron con diversas concentraciones y encontraron algunas variaciones fenotípicas, pero no  muy significativas.

En 2010 asumió un proyecto que buscaba la variación somaclonal en tres especies de agave: surgió la especie angustifolia, una planta variegada, con la mitad de las hojas blancas y la otra verdes.

Luego se procedió a aislarlas y clonarlas, desprendiéndose algunas variegadas, pero otras solo verdes. A casi dos años de seguir repitiendo el experimento salió una albina totalmente, misma que se aisló y se multiplicó sin revertirse, es decir, se mantuvo blanca absolutamente y, por ello, obtuvo el Premio Marcos Moshinsky 2017 en Ciencias Químico-Biológicas, que se entregará el 15 de febrero.

“Hasta ahora hemos visto que el agave albino no se puede sembrar en tierra porque muere, no tiene clorofila y no puede vivir solamente de CO2, agua y luz (autotrófico); debe mantenerse en un medio especial”, aclaró la especialista en epigenética.