Literatura y política son enemigos: Mai Jia

Considerado el escritor más famoso de China en la actualidad, Mai Jia ofreció una charla en el Instituto Confucio de la UNAM para promover su novela "El don".

Ciudad de México

Mai Jia (1964) estuvo alistado en el ejército y se especializó en decodificación de mensajes y criptografía; pero había en su interior una necesidad de expresión, que lo hizo involucrarse con la literatura: en su primera novela, El don, conjugó ambas atmósferas, aun cuando invirtió 11 años de su vida que le permitieron obtener ocho premios literarios.

Cinco títulos componen su bibliografía, de los cuales tan sólo en China ha vendido cinco millones de ejemplares en papel y diez en formato digital, antecedentes que han permitido su ingreso a la literatura en otras lenguas, como el español, bajo el impulso de la editorial Destino.

"El don es mi primera novela, en la que gasté casi toda mi juventud, los mejores años de mi vida. Se trata de una buena novela que no tiene enemigos y tampoco tiene parientes y el hecho de que la obra esté publicada en español, para mí no significa sólo un éxito personal, sino simboliza que los escritores chinos empiezan a tener una mayor proyección en el mundo hispanoparlante", aseguró el escritor durante una charla celebrada en el Instituto Confucio de la UNAM, como parte de una gira de promoción que ya lo hizo estar en España y de nuestro país se irá a Argentina.

Considerado como el escritor vivo más famoso de China en la actualidad, Mai Jia ofrece en El don una especie de thriller de espionaje chino, en la que se conjugan sus intereses literarios y sus conocimientos del universo militar, lo que le permite hablar acerca de la censura que se ejerce en China.

"Mi novela no sólo se ha publicado en China, sino se ha adaptado a cine y televisión. En verdad creo que los lectores y los espectadores acumulados pueden superar las 600 millones de personas, lo que es un buen ejemplo de que el mundo editorial, el control de publicación en China se está flexibilizando.

"El hecho de que en muchos países haya sistemas de censura es algo normal, pero mi novela, siendo de un tema tan sensible, tan polémico, sobre el servicio de inteligencia, y que haya podido publicarse en China es un buen ejemplo de que quizá la censura en China no es tan estricta o tan cruel como se piensa en el mundo occidental."

Sin embargo, el escritor chino aseguró que literatura y política son, de alguna manera, como enemigos, aun cuando para cualquier escritor es difícil que su obra esté exenta de la política, porque se han educado y viven dentro de un determinado sistema político, "pero mi posición es que la literatura siempre es superior a la política".

"Mo Yan dijo algo así como que la política crea confrontaciones, mientras que la literatura enseña a amar y a comunicarse. En mi novela he querido minimizar la presencia de la política y quería maximizar la de la literatura", destacó el escritor chino.