CRÓNICA | POR LILIA ANGÉLICA OVALLE ARIAS

Chicos de Barrio se reencuentran en un desenchufado

La cumbia lagunera prende el Telediario

En este reencuentro de Norberto Flores, Luis García Graciato, Rosario e Iván de Grupo Trébol, el cantante de ópera Jorge Muñoz, de Silvia Escárcega y del maestro Fernando Ibarra y sus letrillas.

Torreón, Coahuila

Herencia de los grupos pioneros donde participaron sus padres, la plataforma de Tropicalísimo Apache, Tropicalísimo Lobo, los Pandavas, los Núñez Musical con los hermanos Ortiz y la familia Barrios prendiendo las pistas de baile de El Continental Torreón, Las Palmas y La Terraza en la calle 8 y la avenida Juárez, los Chicos de Barrio fueron, son y serán la síntesis de la idiosincrasia del ser lagunero a través de su música.

El Apolo Palacio antes de que ellos soñaran ser cantantes, refieren los que saben, era el sitio de reunión de la crema y nata de la sociedad, allí caían los cherrys de las Carolinas y más fresas, se lanzaban al Crazy Horse, si querían quedar bien con la morrita la llevaban al baile y la trataban con cortesía.

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El grupo Chicos de Barrio probó el éxito tocando el corazón de sus seguidores cruzando fronteras, desde la Unión Americana hasta el extremo sur del continente

Ese tiempo es pasado. El tiempo de Chicos de Barrio no obstante sigue latiendo. En retrospectiva hace veinte años los señores de ahora eran chavos que pedían permiso a los papás para salir pero tenían derecho a llegar tarde a casa para checar a gusto con la novia en el salón de baile, custodiado apenas por cuatro gendarmes que los aplacaban porque imponían un respeto "chingón".

Era el tiempo en que los muchachos se paraban en la esquina y a tres cuadras de su casa chismorreaban.

Por la noche la mamá salía: se paraba afuera y un chiflido bastaba para reunir a su raza, si a los cinco minutos no aparecían los hijos, ella lo hacía por un callejón con la chancla vengadora.

Eran chamacos sanos que se prendían con el Baile del Gavilán, de verdad sentían que volaban y planeaban y daban "el pinchi brinquito" danzando de manera casi ritual esa cumbia. Los Chicos de Barrio eran los jefes en Las Colonias y en cada casa se escuchaba la 'Antología de Caricias'.

Han pasado muchos kilos y hoy esos muchachos son padres y se quejan del perreo pues dicen, nomás falta la penetración y las muchachas se quejan porque sus papás son bien anticuados. Pero ellos siguen poniendo las mismas rolas y en la Usb 'La Cita', no falta nunca.

El grupo Chicos de Barrio probó el éxito tocando el corazón de sus seguidores cruzando fronteras, desde la Unión Americana hasta el extremo sur del continente, los seguidores suman legiones.

Los niños los recuerdan aún con la rola de la caricatura 'Mucha Lucha', al firmar con Warner ese cumbión se dejó sonar por muchos años en Cartoon Network siendo la única banda mexicana que ha afianzado esa proyección.

Ese tiempo es pasado. El tiempo de Chicos de Barrio no obstante sigue latiendo.

En el estudio del Telediario se reunieron de nueva cuenta en un concierto unplugged, es decir, acústico, sin la fuerza que imprime la bataca, los seguidores desde sus casas comenzaron lamentar el sonido "aplacado".

En cambio en el estudio de televisión no faltaron los coros conmovidos por la música en vivo.

Chicos de Barrio se acompañó en este reencuentro de Norberto Flores, Luis García Graciato, Rosario e Iván de Grupo Trébol, el cantante de ópera Jorge Muñoz, de Silvia Escárcega y del maestro Fernando Ibarra y sus letrillas.

Reencuentro memorable que abre la puerta a los conciertos en los salones de baile.