“La charrería es un orgullo para nosotros”

El cronista de este deporte en Nuevo León, Don José Ascensión Tijerina, participará en la fiesta charra que se realizará para el cierre de la exposición Charrería, a celebrarse el domingo en el Mune.
La mayor parte de la familia participa en las charreadas.
La mayor parte de la familia participa en las charreadas. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

"Ser charro es un orgullo para nuestra familia", dijo Don José Ascensión Tijerina, cronista de la charrería en Nuevo León, quien ve como sus hijos y nietos continúan poniéndose el traje charro a mucha honra.

El domingo 2 de febrero será día de fiesta charra, por una parte porque es el término de la exhibición Charrería. Corazón de nuestro México, que se expuso en el Museo del Noreste (Mune), pero además porque busca fomentar esta cultura mexicana en los regiomontanos.

Se tendrá como escenario a la Explanada del Museo de Historia Mexicana donde 'adelitas', 'chinas poblanas' y 'charros' ofrecerán una demostración de su destreza a partir de las 15:00.

Don José Tijerina como Marta de Gil aseguran que la tradición charra en su familia es algo que ya tienen en su ADN. Los más pequeños se van interesando en los trajes y en la relación que forman con los caballos, pues aseguran que no se trata de una mascota sino de un compañero.

"Ya es algo familiar, mis hijos participan en las charreadas, mis hijas en las escaramuzas y a los nietos también les gusta mucho. Pienso que ya lo traemos en la sangre, es una pasión", comenta Martha de Gil.

Ambos pertenecen a la Unión de Charros de Nuevo León, que tiene representación en diversos municipios pero en especial en Cadereyta.

"Nos da el 'mal de pezuña', esto quiere decir que el que entra al gusto por los caballos o la charrería difícilmente puede salir", refiere Don José Tijerina.

El charro es el símbolo por excelencia de México, ya sea por el mariachi -considerado como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad- por su sombrero y trajes de gala, o incluso por su participación en la historia de México.

Aunque se le considera como tal, la industria cinematográfica y la televisión afectaron en algunos años a la imagen del charro, encasillándolo como pendenciero, tomador y mujeriego.

"Nada más alejado de la realidad", comenta Tijerina, cronista oficial de la charrería en Nuevo León.

La exposición Charrería. Corazón de nuestro México, que organizó Mune, es para ellos un acierto pues ofrece información al público en general, donde todavía no falta quien piense que la charrería sólo se da en el centro de México.

"El traje sólo se utiliza en ceremonias muy especiales, para nosotros es un orgullo vestir nuestro traje en una fiesta donde los demás vayan de vestir", opinó don José Tijerina.

En alguna ocasión la Unión de Charros tenía la idea de formar un museo sobre este deporte nacional. Por diversas circunstancias la idea no se ha cristalizado pero no pierden la esperanza.

La exposición ha recibido más de 40 mil personas, y este domingo cerrará con diversas actividades y talleres dirigidos para los niños de manera gratuita al público.