La charrería, un arte no elitista

Ayer la Unesco realizó la declaratoria; se trata de una de las actividades con mayor tradición e identidad de las comunidades rurales del altiplano mexicano.
Esta práctica cultural tiene sus orígenes en el siglo XVI.
Esta práctica cultural tiene sus orígenes en el siglo XVI. (David Martínez Pelcastre/EFE)

México

Por ser una práctica tradicional que forma parte de la identidad y de la cultura de México, la charrería fue declarada, por unanimidad, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés). A las 6:25 de ayer fue dada a conocer la determinación que el Comité lntergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, tomó en su reunión en Addis Abeba, Etiopía, que concluye hoy.

Diego Prieto, encargado de despacho del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), habló a MILENIO de la trascendencia de esta distinción: “Se trata de la octava inscripción mexicana en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La charrería es una de las actividades con mayor tradición e identidad de las comunidades rurales del altiplano mexicano. Es un arte que tiene su origen en el periodo virreinal durante el desarrollo de las actividades ganaderas, donde el caballo es el instrumento de trabajo y de transportación, pero también un elemento de prestigio en el contexto de las haciendas y de los ranchos que se fueron extendiendo en el territorio de la Nueva España”.

Indicó que los orígenes de esta tradición ecuestre datan del siglo XVI, cuando tuvieron su auge las haciendas ganaderas en el centro y norte de México, y que en la actualidad representan la riqueza y la diversidad cultural de nuestro país.

Negó que por la inversión económica que implica practicarla, la charrería sea elitilista; prueba de ello, subrayó, es que el propio Emiliano Zapata, El caudillo del sur, practicaba las suertes de ese deporte, y es el icono de la lucha agraria y social de la Revolución mexicana.

“Por supuesto que la charrería incorpora sectores de elite en el mundo rural, pero también hay personas que en el ámbito rural la practican porque se relaciona con la cultura de los vaqueros y de los caballerangos. Debemos considerar que es una actividad histórica, social y cultural relacionada con la ganadería, pero que también contempla a los trabajadores que tienen que ver con el cuidado del ganado y la doma de los caballos”.

El funcionario del INAH señaló que México celebra esta noticia, la cual es muy importante porque se reconocen la cultura y la diversidad de México en el escenario mundial.

INSPIRACIÓN DE ARTISTAS

Arturo Jiménez, presidente de la Asociación Nacional de Charros, principal impulsora para que la Unesco reconociera a ese deporte nacional, señaló que es resultado de un gran esfuerzo que “implicó muchos años de trabajo, más de siete, para que la charrería fuera declarada Patrimonio Inmaterial. Incluso 15 gobernadores trabajaron para lograrlo”.

La charrería nos da identidad nacional en todo el mundo, al grado de que “antier el diputado Jesús Sesma retiró sus iniciativas en la Cámara de Diputados contra la charrería; intentaba prohibir su práctica, ya que argumentaba que se maltrata a los animales. Es increíble que personas como él no reconozcan esta tradición y sus valores”.

Este arte y deporte, agregó, es el vínculo entre la vida rural y la urbana: los lienzos charros son los espacios en donde se fusionan el reconocimiento a la tierra, a nuestras raíces y a nuestros símbolos patrios: “Tiene presencia en todas las manifestaciones artísticas y ha inspirado lo mismo a pintores, escultores, poetas, compositores que a cineastas”.

Es una expresión que también tiene una importante relación con las artesanías y con los artesanos, quienes elaboran herrajes, platería, arreos, sillas de montar, sombreros y vestuarios: “Es increíble la suma de talentos que trabajan y viven de la charrería”, agregó.

Por sus características únicas e históricas, en el ámbito deportivo la charrería fue declarada deporte nacional por el presidente Abelardo L. Rodríguez desde 1933.

Por si alguien tenía dudas, el presidente de la Asociación de Charros confirmó que esta tradición viene desde la época de la Colonia, con lo que, subrayó, “el cowboy es una copia del vaquero mexicano”.

CLAVES

SÍMBOLO

Los charros son considerados la segunda reserva del Ejército, por lo que son parte de las Fuerzas Armadas desde 1942.

En el libro Charrería, arte y tradición, Octavio Chávez plantea que fue el presidente Pascual Ortiz Rubio quien dictó un decreto para que el traje de charro fuera símbolo de la mexicanidad.

Chávez señala que el presidente Manuel Ávila Camacho fue quien invitó a los charros a desfilar el 16 de septiembre.