7 razones para leer a Miguel de Cervantes

Cuatro escritores (y enamorados de la obra de Miguel de Cervantes) dan sus motivos para que nos perdamos en las páginas del escritor español, a cuatro siglos de su muerte.
Los escritores afirman que las obras de Cervantes son una fuente de sabiduría popular, reflejo de su tiempo y con vigencia pese a que fueron escritas hace cuatro siglos.
Los escritores afirman que las obras de Cervantes son una fuente de sabiduría popular, reflejo de su tiempo y con vigencia pese a que fueron escritas hace cuatro siglos. (Ilustración: Wes Art)

Leer a Cervantes tendría que ser un placer, no por obligación ni por compromiso, encargo o tarea, “esto de endiosar al Quijote y a Cervantes no le hace mucho bien. Ese tipo de cosas lo que hacen es ahuyentar a los lectores. Yo lo leí a los 16 años, acababa de leer a Quevedo. Descubrí un Quijote que me pareció muy divertido”, dice el escritor Xavier Velasco.

Y así debería ser para todos. Hay que leer al dramaturgo español por puro placer, porque a 400 años de su muerte, sus obras son aún contemporáneas y atractivas, porque nos sigue sorprendiendo con la calidad de su prosa, y porque la literatura contemporánea tiene sus orígenes en las Novelas Ejemplares, La Galatea y, por supuesto, en las aventuras del gran Don Quijote de la Mancha.

Para tener más claro por qué vale la pena leer a Cervantes, Xavier Velasco, escritor; Pilar Montes de Oca, lingüista y directora de Algarabía; Julio Patán, escritor y conductor de Hora 21, y Laura García, divulgadora cultural, nos dan siete razones para abrir los libros.

1) Es cercano a la gente

“Cervantes hace que El Quijote se convierta en algo muy asequible para la gente”, afirma Pilar Montes de Oca, lingüista y directora de Algarabía, para quien esta obra fue un libro que creó modernidad, sin embargo, a lo largo de los años “se ha trivializado, pues se han hecho obras de teatro y comedias musicales, casi todos los clichés o lugares comunes que tenemos en la cabeza, no necesariamente son parte de esa novela, porque esa novela sí te revela otro mundo”.

Aunque la producción literaria del dramaturgo español es extensa, El Quijote es lo más conocido, representa mucho de la ideología del ser humano. “Es curioso cómo hace una síntesis entre la vida y la literatura que es maravillosa. Representa mucho los valores humanos, que podrían ensalzarse a la época en la que estamos actualmente donde todo es inmediato… Se siguen encontrando elementos para analizar una sociedad”, explica Laura García.

2) Porque tiene más obras

“Las Novelas Ejemplares son un placer. Así, sin más”, dice Patán. Sin embargo, hay muchas obras a las que es fácil acercarse para entender al dramaturgo, como El juez de los divorcios, El retablo de las maravillas, El viejo pelotas, entre otros.

Después están La GalateaLos trabajos de Persiles y Sigismunda, aunque también tiene poesía y teatro. “Las Novelas Ejemplares me parecen más importantes que El Quijote porque uno se puede acercar a ellas más rápido... De hecho, Miguel de Cervantes hablaba de Los trabajos de Persiles y Sigismunda como su gran obra, para él era la mejor que había escrito”, explica Laura García.

3) Porque hay una edad para disfrutarlo

Todos coinciden en que para disfrutar una lectura de Cervantes debes ser un adulto, no como un trabajo preparatoriano que se haga más por obligación que por disfrute.

“Me van a crucificar por decir esto, pero no creo que sea una lectura propia para chicos. Creo que conviene haber superado la adolescencia, en caso de que hayas sido esa cosa rarísima que es el adolescente lector. Hace falta cierto entrenamiento”, dice Patán. Sin embargo, para Velasco “es un texto para acompañarte en la vida, y eso es lo que tiene El Quijote, te acompaña a diferentes edades”.

4) Porque hay versiones para niños

Aunque las versiones infantiles que hay de esta obra se enfocan, casi todas, en la anécdota, es una forma muy interesante de acercarse al héroe en cuestión. Para Velasco, esta manera de presentar la obra es “un gran favor que le hacen al lector niño. Los clásicos no se los puedes dar tal cual, no es que vayas a mancillar el libro. Los libros no son cosas sagradas. Si el libro es lo bastante interesante, al niño lo vas a agarrar, y quizá ganes un cliente de la literatura en muchos años”.

Las adaptaciones infantiles son un gran trabajo, pues hacen que los pequeños lectores se acerquen a la lectura de una manera más divertida y amena, “es interesante ver cómo los niños se pueden enganchar con estas novelas de caballería y lenguaje rebuscado... Si la adaptación incluye un vocabulario que ellos entiendan, entonces es válido”, afirma García.

5) Porque es un clásico de la literatura moderna

El Quijote es una obra que marca un momento de modernidad, Cervantes hizo un uso contemporáneo de la lengua española en ese entonces, y retrató el presente de su época con miras hacia el futuro, sin saber que perduraría durante tantos años.

“Para un novelista termina siendo el origen, la primera novela, en donde recobra toda esa importancia histórica. En esencia yo diría que sigue siendo el libro de lectura agradable y que se puede leer desenfadadamente sin estar buscando ahí todo lo que encontraron los lingüistas de Praga a lo largo de no sé cuántos años”, señala Velasco.

6) Porque a 400 años, aún es un referente de la literatura

Para la divulgadora cultural y filóloga Laura García, “las enseñanzas y el espíritu de la lectura que nos acerca a ideas que nos enriquecen y nos hacen abrir el alma, es un gran ejemplo de lo que es esa experiencia lectora”.

Y es que como ella misma afirma, leer El Quijote es una aventura, es el reflejo de lo que significa leer. No es igual un cuento, un artículo de un periódico, un cómic o una revista, que un libro.

Julio Patán, conductor de Hora 21, explica que Cervantes es un clásico “porque ayuda a pasar un buen rato, porque ofrece vislumbres de esa cosa rara que somos los seres humanos, porque te puede recordar un verano infantil en España, porque es una clase de literatura en sí misma, porque nos recuerda las virtudes del escepticismo…”.

7) Porque es una fuente de sabiduría popular

Hay muchos refranes que utilizamos hoy en día, como “aquí hay gato encerrado” o “a buen árbol te arrimas” que están acuñados en El Quijote y que, a la larga, se han convertido en enseñanzas de vida, por ejemplo “el juego de niños Doña Blanca, cuando dice Jicotillo, en realidad es Quijotillo, un iluso. Con el tiempo se fue distorsionando porque la gente no sabía lo que decía”, expone Montes de Oca.